Por Juan Montaño Escobar
axe858@hoy.com.ec
Es la cuenta regresiva para que se vayan de Petroindustrial y en paquete, por supuesto, los marinos y sus asesores de pacotilla o para que termine de colapsar de una vez por toda la Refinería Estatal Esmeraldas (ojalá sin el bum).
Este jazzman se le mal cocina la bilirrubina por el cruel ejercicio de profeta de desastres.
Créanmelo. Que nadie culpe a los popeyes, apenas fue una mezcla de bizarra ingenuidad e intenciones patrióticas. No dudo de que sus conocimientos de ciencias y artes del mar sean muy buenos, pero insuficientes para dirigir la industria petrolera. La misión presidencial a cumplir tuvo las prisas por las pérdidas económicas y el desacierto por los diagnósticos equivocados.
Los informes que debió leer el presidente Rafael Correa concluían en el factor humano y no en el peligroso deterioro de los fierros de refinar. La planta en las pésimas condiciones actuales es de altísimo riesgo para los operadores y fatal para la ecología esmeraldeña. Ningún mantenimiento soluciona la dificultad y ni siquiera atrasa el nefasto desenlace.
La tarea llevaba el karma de aquello que en esta tierra morena se califica como de "hacerlo a la maldita sea".
Los navies debían disciplinar a operadores descarriados, hacerle "visbreaking" a la corrupción, decoquizar la burocracia, catalizar unas ganancias nunca vistas, ninguna relación con la comunidad esmeraldeña y sobre todo aplicar todo lo aprendido en los duros entrenamientos de comando. Cumplieron con disciplinar, pero no hay ningún caso de corrupción comprobado, repuestos y reactivos aún llegan a destiempo, no hay ahorros, la carretera de los tanqueros sirve de muestrario de trincheras y al final la totalidad de los refinadores irritados los quiere de vuelta a sus asuntos navales. Y conste que el tema de la rehabilitación de la refinería es un bonito deseo.
El 9 de marzo salió por emergencia la unidad de FCC (craqueo catalítico fluidizado, siglas en inglés) .
¿Sabe el presidente Correa cuánto pierde el país por el paro emergente de FCC? Un millón de dólares diarios y ya van como 30 días. Toda reparación apenas es eso y no se resuelve el problema mayor: cambio de equipos básicos (reactor y regenerador) que le den décadas de vida operacional a la unidad.
Otro gran error de los marinos: contratar unos asesores que habían fracasado en la administración directa de la planta y con un pecado adicional, son espíritus trémulos incapaces de contradecir los disparates técnicos de sus jefes.
El poder (dado por el conocimiento) se está trasladando a los operadores veteranos y a ciertos ingenieros decididos a que continúe la producción de hidrocarburos sin arriesgar los equipos.
Y el desacuerdo llegó en esta semana entre quienes saben que saben y los marinos que están conscientes de sus limitaciones. En fin, dicho de navegantes: al capitán que le resulta extraño su bajel terminará por regalárselo a los arrecifes.
Hora GMT: 11/Abril/2009 - 05:08
