La vÃctima fue atada de manos en su casa
Con un silencio inquebrantable, los brazos cruzados y el cuerpo encorvado escucharon las acusaciones que se pronunciaban en su contra.
No intentaron defenderse cuando la fiscal MarÃa Soledad Recalde relataba que los procesados colombianos usaban la violencia para cometer el delito. Tampoco se inmutaron cuando el juez ordenó la prisión preventiva por 30 dÃas.
Andrea Catalina P., de 30 años, irá a la cárcel de mujeres, mientras el resto de la supuesta banda: Harold C., de 35 años, Mario B. (o Walter E.), de 22 años, y Yakcson W., de 31 años, aguardará el proceso en el Centro de Detención Provisional, en el expenal GarcÃa Moreno.
La Brigada de la Propiedad de la PolicÃa Judicial de Pichincha los arrestó como sospechosos del asalto en la casa de Julio E.
La noche del sábado pasado, el hogar de Julio E., ubicado en Cumbayá, en el valle de Quito, fue escenario de un hecho de violencia. No se derramó sangre en la casa, pero la sensación de una pistola a punto de vaciarse en la cabeza es tan aterrador como un golpe, dijo la vÃctima.
Venciendo el miedo, Julio E., denunció que esa noche, cerca de las 21:30, fue sorprendido en su dormitorio por cuatro delincuentes que se llevaron todo. Julio E., que luce algo mayor de 50 años y su esposa, fueron sometidos con palabras amenazantes. Los llevaron al baño, donde los maniataron.
Las vÃctimas, con el corazón acelerado aún cuando ya no se escuchaban ruidos, lograron desatarse y llamar a la PolicÃa.
A la mañana siguiente, Julio E., rastreó la señal de su teléfono robado. El mapa indicaba las calles Tarqui y Luis Borja.
En esa dirección habÃa un hotel y en las habitaciones 105 y 106 los agentes encontraron parte de los enseres de Julio E.
En ese momento, dos huéspedes llegaron y fueron arrestados. Uno de ellos mencionó que el resto de las cosas robadas se hallaba en otro hotel ubicado en la calle Foch y Amazonas. Allà se encontraron lotes de joyas y a los otros dos procesados. Tres armas de fuego se hallaron en otro hotel. (SO)
EvidenciaS
Ocho celulares, doce pares de aretes, anillos, cámaras fotográficas, una cizalla para forzar puertas, guantes negros, computadores, y más.
En un armario donde arrendaba Andrea P., se hallaron dos revólveres y una pistola 9 milÃmetros.
Estas armas pertenecen a un general de Ejército que fue asaltado en su casa.
La PolicÃa presume el grupo se dedicaba al robo de casas y otro delitos.
Â








09/Octubre/2012 a las 08:26
y hay algunos que se esmeran en defender los "derechos humanos" de estos delincuentes ...
09/Octubre/2012 a las 10:46
Error Kiko: los DD HH son Ãnsitos a todos los seres humanos
Lo son por su sola condición humana
Nada tiene q ver con defender a los delincuentes Eso es otra cosa la q no debe confundirse
Pero algo claro: aun delincuentes tienen DD HH y eso no es dádiva de ninguna constitución sino el producto de la lucha de siglos de la raza humana: Todos los seres humanos somos poseedores por serlo de DD HH
De otro lado nadie esta vacunado para transitando por la vida no llegar a tener un problema penal, por acción u omisión o por culpa negligente o temeraria y cuando ocurra aquello, y exigiremos q se nos respeten nuestros DD HH el derecho al debido proceso, por ejemplo; pues los DDHH jamás se pierden, son intangibles, indisponibles, imprescriptibles y están garantizados siempre, no solo por la Constitución sino por expresos instrumentos internacionales fruto de la civilización que vivimos.
10/Octubre/2012 a las 08:45
Que estas personas sean sancionadas con todo el rigor de la ley. Conozco una familia a la que robaron de una forma cruel y despiadada causando en ellos miedo durante muchos minutos y según la descripción parece ser la misma banda.