En economía, los precios de las cosas ayudan a mandar señales claras. Por ejemplo, si a mucha gente le gusta un mismo terreno, su precio va a subir. Si alguien quiere disfrutar del terreno (y privar a los demás de él), tendrá que pagar más caro. Al que quiere celeste, que le cueste. Es una de las razones por las que fijar artificialmente los precios puede ser contraproducente.
En el Ecuador, el precio de venta del gas es artificialmente bajo, incentivando un crecimiento muy rápido de la demanda (para autos, industrias, piscinas o contrabando) e inflando el subsidio que debe pagar el Estado, mientras que un precio más alto ayudaría a que menos gente quiera gas.
Sin embargo, hay casos en que el sistema de precios es imperfecto y es útil que alguien corrija lo que los economistas llaman fallas de mercado. Un ejemplo son las externalidades negativas, es decir casos en los que, aunque alguien afecte a otros, no le cuesta.
Un clásico ejemplo es la contaminación ambiental: una fábrica que elimina desechos tóxicos afecta la pureza del aire que todos respiramos. No obstante, como esa contaminación no le cuesta nada, no tendrá incentivos para volverse más responsable y utilizar procesos más limpios de producción.
La solución está en ponerle un precio a la contaminación, por ejemplo poniendo regulaciones que multen a quienes contaminan en exceso.
Hace pocos días, una corte francesa condenó a la compañía petrolera Total y a los propietarios de un barco petrolero, el Erika, a pagar cerca de $280 millones por utilizar una embarcación en mal estado que al final naufragó hace ocho años frente a las costas de Gran Bretaña y provocó una catástrofe ecológica. Es la primera vez que una decisión judicial francesa reconoce el principio de prejuicio ecológico y ordena un pago tan grande por esa razón. La decisión judicial es una forma de corregir la externalidad negativa ambiental y de mandar una señal clara: si una compañía emprende actividades que puedan generar un impacto ambiental muy fuerte, tendrá que pensarlo bien porque una irresponsabilidad puede costarle muy caro.
Hora GMT: 22/Enero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito Autor: Por Simón Cueva, Vicerrector, Universidad de las Américas
