Tres ciudadanos que deben laborar durante las festividades relatan vivencias

Pasar la Nochebuena, la Navidad o el fin de año, en compañía de la familia o los amigos es el ideal de la mayoría de ciudadanos. Sin embargo, hay quienes a pesar de quererlo, no lo pueden hacer porque deben cumplir con diversas obligaciones.
A pesar de las celebraciones, la ciudad continúa su ritmo y son, entre otros, el personal de los organismos de emergencia quienes deben estar alerta ante algún evento.
Otros deben precautelar por la seguridad de los vecinos y vigilar que los delincuentes no aprovechen la ocasión para cometer fechorías. Hay quienes se encuentran en las calles limpiando y recogiendo la basura, que aumenta en especial, en esta época del año.
Fernando Guerrero, guardia de seguridad; Paúl Gómez, cobrador de peaje y Germán Cuchipe, bombero, cuentan cómo pasan Nochebuena y Navidad, en el trabajo. (MDA)
'En Nochebuena hay más trabajo'
En una caseta de madera de 2 m x 2 m apenas iluminada por un pequeño foco pasó ayer la Nochebuena Fernando Guerrero, guardia de seguridad de los edificios de la urbanización Granda Centeno, al norte de Quito.
"Cuando tengo que cumplir con este tipo de turnos me siento frustrado de no poder compartir las fiestas con mi esposa y mis seis hijos. Pero al mismo tiempo me queda la satisfacción de que de doy ejemplo del trabajo honesto a mis pequeños", comentó.
Agregó que desde que se desempeña en esta labor, hace 10 años, su esposa decidió realizar un almuerzo especial cada 25 de diciembre para que toda la familia pueda compartir con su padre.
"En noches como la de ayer siempre hay que estar atento a cualquier cosa porque los vehículos entran y salen a toda hora por ser una zona residencial, más aún por lo que llegan personas extrañas. No se puede disfrutar de un banquete como uno quisiera, pero siempre algún dueño de los departamentos me regala un plato de comida", señaló.
Guerrero, de 60 años, espera con paciencia que pasen las horas. Su turno finaliza a las 06:00 de hoy.
Mientras llega la hora de partir a su casa y encontrarse con su familia, Guerrero se coloca la chompa, toma su arma e inicia una nueva ronda de vigilancia. (MDA)
'No hay como la sazón de la madre en Navidad'
Para germán Cuchipe, de 28 años, miembro de la Estación del Cuerpo de Bomberos de la Veintimilla, el pasar las fiestas de turno forma parte de la rutina que debe cumplir cada año en su labor.
Ayer pasó en vela junto a 12 compañeros de la estación. A más de estar atentos, en caso de presentarse alguna emergencia, se divirtieron realizando actividades grupales.
"Lo que más extraño es el disfrutar con mi esposa y mi familia la cena navideña. No hay como la sazón de la madre en Navidad. No es lo mismo cenar al día siguiente en ausencia de todos los seres queridos", señaló.
Cuchipe alega que es frustrante el no poder comunicarse con la familia telefónicamente, por la congestión de las operadoras, situación habitual en estas fechas.
"Nunca he podido hablar con los míos a las 00:00 solo consigo hacerlo desde las 02:00 en adelante. A veces me inquieto porque se presentan emergencias y no se cómo está mi familia", señaló.
Entre risas recordó que el año anterior tuvo que sofocar un incendio, debido a que el pavo que estaban preparando para la cena, se quemó. El humo causó asfixia a la cocinera de la casa. "La atendimos a tiempo y todo volvió a la normalidad", indicó.
En los cinco años que se desempeña como bombero ha pasado todas las navidades de turno. "Mi esposa está resignada, pero me pidió que cuando tengamos niños, la situación cambie", dijo. Antes de que amanezca Cuchipe revisa los equipos de emergencia. Apenas termina el turno se dirige a su casa a reunirse con su esposa. (MDA)
'Es triste ver cómo la vía se va desolando'
Toda la noche y madrugada de ayer Paúl Gómez trabajó cobrando el peaje de la vía Interoceánica, una de las rutas más transitadas por los capitalinos.
Tuvo que realizar esta labor en Nochebuena en reemplazo de uno de sus compañeros que se encontraba indispuesto.
"Es bastante triste ver cómo, a partir de las 22:30 la vía se va desolando. Ya no pasan las familias a toda prisa para llegar a sus compromisos ni se observa cómo los amigos se desean feliz Navidad, cuando se encuentran por coincidencia en el peaje", señaló.
Gómez tenía previsto pasar esta fecha de unión con su familia y su novia en Riobamba, pero las circunstancias le obligaron a cambiar sus planes. Solo después de la 01:00,se reúne con sus compañeros de trabajo para compartir la cena.
"A pesar de que se pasa acompañado, a partir de las 00:00 la estancia es tediosa en el lugar. Siempre hay que estar alerta por los asaltos y emboscadas que realizan en la carretera", señaló. (MDA)
Hora GMT: 25/Diciembre/2009 - 05:09
