<
Desde cuando se creó el Secretariado, en los ochenta, todos sus reemplazos se debieron a la muerte por causa natural de sus integrantes
A principios de 2008, el general Freddy Padilla De León, comandante de las tres ramas de las Fuerzas Armadas de ese país, vaticinó: "Se acerca el fin del fin de las FARC", la guerrilla más antigua de Colombia.
En una entrevista a Colprensa, Padilla De León contó su percepción sobre la situación de las FARC, citando que 2007 fue uno de los mejores para las Fuerzas Militares de su país. Con operativos que terminaron en la muerte de jefes de las FARC como Tomás Medina Caracas, alias "El Negro Acacio", y de alias "JJ" empezó a quebrarse el mito de que esa organización armada ilegal es inderrotable, afirmó en esa entrevista.
"Estamos en el fin de una lucha que lleva más de 40 años, en la que el pueblo ha sufrido toda clase de vejámenes por varias de esas organizaciones, principalmente las FARC", fueron las palabras del comandante luego de que se presentaran multitudinarias protestas contra esas fuerzas guerrilleras y para exigir la liberación de más de 700 secuestrados. Y acotó: "Las FARC no tienen presente, y mucho menos futuro".
Quizás estas palabras, en su momento, fueron tomadas como un discurso militar propio de una guerra que lleva casi medio siglo sin llegar a resolverse, pero a solo dos meses, y luego de la caída de dos de los más importantes jefes de las FARC ("Raúl Reyes" e "Iván Ríos"), estas palabras suenan más como preludio a una gran ofensiva.
La revista Semana publicó el 25 de febrero pasado la historia de un guerrillero desertor que fue mano derecha del "Negro Acacio", y quien se entregó a una patrulla militar luego de estar 17 años junto al líder guerrillero.
"Las FARC se están resquebrajando", dijo el ex guerrillero, que contó con lujo de detalles los movimientos de esa fuerza irregular.
Según su relato, las FARC han reclutado a una gran cantidad de ciudadanos en sus filas, incluso menores de edad y mujeres, pero ha sido un "enlistamiento forzado". "No tenían ni vocación ni ganas de participar en un proyecto político", indicó, asumiendo esto como "el talón de Aquiles" de la guerrilla. "Creo que incorporé unas 200 personas a las FARC en seis años", relató el desertor.
"Durante la década de los noventa, el frente se dedicó exclusivamente a recoger dinero. No daban abasto. En los mejores tiempos, en cada caserío se recogían 600 kilos de base de coca cada semana. En aquella época, la guerrilla cobraba 800 mil pesos ($432 mil) de impuesto por cada kilo", narró. El ex guerrillero calculó que, en dinero, el frente recaudaba entre 2 000 millones y 3 000 millones de pesos (entre $1 millón y $1,5 millones) a la semana.
Una parte se enviaba para el Secretariado. Con lo otro se compraban armas y se sostenía al frente, dijo, al tiempo que aclaró que el dinero del Secretariado estaba destinado al desarrollo del llamado "Plan Estratégico", que buscaba urbanizar la guerra.
Para entonces (en los noventas), no había problema. La droga salía por aire desde pistas legales ubicadas en pueblos como Cumaribo, Guérima y Barrancominas (norte colombiano), indicó a la revista colombiana.
Del Secretariado también hacen parte el fundador de las FARC, Manuel Marulanda ("Tirofijo"), Alfonso Cano, Jorge Briceño ("El Mono Jojoy"), Timoleón Jiménez ("Timochenko"), Iván Márquez", Mauricio Galeano ("El Médico") y Milton de Jesús Toncel ("Joaquín Gómez") .
Al calor del dinero, el frente crecía. La orden del Secretariado era invertir el dinero, contó. "Llegamos a tener unas 3 000 reses, fincas, residencias, restaurantes, supermercados, todo lo que hiciera falta", acotó el ex mano derecha de "Acacio", quien en 2000 fue enviado a la zona del Caguán, donde hizo un curso para convertirse en mando. "Fueron tres meses sentado en una banca estudiando marxismo y analizando la situación económica del país. Sabíamos que teníamos que estar capacitados para gobernar el país. Algunos de nosotros tal vez íbamos a ser alcaldes o gobernadores. Después fueron meses de entrenamiento militar", recordó.
Pero la vida del frente al que pertenecía, de opulencia económica y expansión militar, estaba por cambiar radicalmente. En 2001 fue lanzada por las Fuerzas Militares la operación "Gato Negro", para golpear al frente de "Acacio", que se había convertido en la fuente de financiación más importante de las FARC.
Este operativo era parte de uno mayor: "El Plan Patriota", que abarcaba todas las zonas controladas por la guerrilla. La más ambiciosa campaña contrainsurgente de las Fuerzas Militares había desplegado 17 mil hombres en el sur del país, colindante con el Ecuador, para acabar con retaguardias de la guerrilla y frenar sus planes de llegar a las ciudades.
El control del Ejército en zonas donde antes era impensable obligó a los guerrilleros a transportar la droga a pie. "Yo guié a unos 60 hombres, cada uno con 20 kilos de coca en el morral, caminando por cinco días sin parar, para llegar a la frontera (con Venezuela)".
Según señaló el desertor, el problema es que si bien la coca se puede sacar así, a hombros, el armamento y la munición, que son pesados, no. Este se convirtió en el verdadero cuello de botella para las FARC, por lo menos en esa ruta, otrora bajo su control, según la revista.
Nunca, en su historia de 44 años, las FARC habían perdido violentamente en una semana a dos de los nueve miembros de su Secretariado, el máximo órgano de ese grupo guerrillero, resaltó la cadena británica BBC.
Desde cuando se creó el Secretariado, en los años ochenta, todos los reemplazos que hubo en esa instancia se debieron a la muerte por causa natural de sus integrantes.
Nunca uno de ellos había sido abatido por el Ejército, como ocurrió con "Raúl Reyes" el 1.º de marzo pasado en territorio ecuatoriano.
Y nunca ninguno del Secretariado había sido muerto por sus propios hombres, como aseguró el Gobierno colombiano que ocurrió el 4 de marzo con "Iván Ríos" a manos de Pablo Montoya ("Rojas"), en un enfrentamiento con el Ejército. Ambos golpes son muy duros para esa vieja guerrilla de origen campesino, que suele tomarse largos tiempos para reaccionar, señaló la BBC.
Para el experto independiente Carlos Eduardo Jaramillo, un ex consejero presidencial para la paz del Gobierno de César Gaviria, las FARC han demostrado que tienen la capacidad de reacomodarse, aunque se tomen su tiempo, "que es el tiempo de los campesinos", según la BBC.
"El Secretariado se inventó para que se puedan soportar las crisis. Es un mando colectivo en el que ascienden unos por otros. A rey muerto, rey puesto", explicó Jaramillo.
Jaramillo guardó distancia frente a quienes sostienen que las FARC afrontan un "exterminio total". "Ellos (las FARC) tienen la capacidad de aguantar, por más que los reduzcan. Si uno mira las cifras de bajas, capturas y deserciones que reporta el Gobierno, el muestreo no da", dijo a la BBC.
El experto estimó que las FARC deben tener actualmente unos 15 mil o 16 mil hombres y que han perdido entre 5 000 y 7 000 en los últimos años. Pero señaló que no se puede sostener que las FARC estén cerca del exterminio total. (PR-AFP)
Sobre la estrategia de la guerrilla en el futuro
"Tirofijo quiere que las FARC regresen a lo básico"
"Prefiere una guerrilla pequeña, más económica y confiable", cree una analista
"Seis años de ofensiva del Gobierno colombiano han transformado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y las han obligado a adecuarse a un nuevo teatro de guerra", manifiesta Marta Ruiz, editora de Seguridad de la revista colombiana Semana.
Ruiz cree que "la superioridad de recursos militares que poseen las Fuerzas Armadas, y el visible salto que estas han dado en inteligencia y planeación de las operaciones -apoyadas en el llamado Plan Colombia, que es financiado por los EEUU- han llevado a la guerrilla a cambiar su organización política".
Y además señala: "Poco después de que Álvaro Uribe llegara a la Presidencia, "Tirofijo", el legendario jefe de las FARC, envió a sus hombres un documento con 40 puntos, en los que señala las tareas que deben cumplir los frentes y algunos correctivos. En él se esbozan las líneas de lo que después ratificaría la Novena Conferencia: la necesidad de volver a hacer trabajo político en el campo y la ciudad, generalizar la guerra a través de milicias y del partido clandestino, e infiltrarse en organizaciones sociales y políticas".
"Marulanda", según la editora colombiana, "también ha respondido a la gran ola de deserciones con una nueva directriz: no reclutar indiscriminadamente. Volver a los viejos métodos del pasado, cuando los aspirantes a guerrilleros tenían primero que probarse como militantes comunistas, y en el trabajo político. Al parecer, prefiere una guerrilla pequeña, más económica y confiable".
Algo similar considera el diario español El País, que afirma que "Colombia acorrala a la guerrilla".
El diario español reseña que "cada mes unos 200 hombres se acogen silenciosamente a los programas de reinserción creados por el Gobierno. Muchos fueron reclutados siendo casi niños, y están cansados de las privaciones, los malos tratos y la falta de horizontes".
Según datos proporcionados por esta fuente, "en total, 2 500 guerrilleros (cada vez más mandos medios entre ellos) se han incorporado hasta ahora a la vida civil".
"Acorralada militarmente y dispersa, las FARC, dicen los expertos, empieza a desintegrarse", continúa.
"Las FARC son hoy bandas itinerantes y dispersas. Tienen serios problemas de comando y control. El jefe mítico es "Tirofijo", pero no hay mando unificado, que es lo que intentaba reconstruir "Raúl Reyes". Hay muchas rivalidades entre ellos", señala un alto funcionario del Gobierno, citado por El País, sin proporcionar el nombre.
"Uribe ha puesto a las FARC a la defensiva", asegura un alto funcionario de la OEA en Colombia, según el diario español, que no cita el nombre de dicho funcionario. "Nunca han estado tan mal desde el punto de vista militar en sus 44 años. Pero ojo con el triunfalismo. La selva y la montaña son refugios impresionantes, y ellos tienen una gran capacidad de adaptación", enfatiza. (PR)
Continuar>>
Hora GMT: 16/Marzo/2008 - 16:14
