Opinión de Diario HOY
Cuando se avizora un nuevo intento oficial para aprobar el Proyecto de Ley Orgánica de Comunicación, son oportunas y revisten enorme importancia las observaciones críticas de la internacionalmente prestigiosa Human Rights Watch al mismo en carta que el director para las Américas, José Miguel Vivanco, dirige al presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero.
La carta identifica algunas disposiciones "que deberían ser modificadas para que el Ecuador cumpla con su obligación jurídica internacional de proteger la libertad de expresión".
Entre las disposiciones que chocan con la normativa internacional, se menciona el art. 9, con la referencia a una información veraz, oportuna, contextualizada y plural. Tales condicionamientos se contraponen a la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión adoptada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre los que se establece que los condicionamientos previos por parte de los Estados son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión reconocido por los instrumentos internacionales. Tanto más incompatible con esa normativa es ese artículo, por la amplitud y la ambigüedad del lenguaje empleado si se lee en concordancia con el art. 29, puesto que los dos pueden "dar lugar a una típica situación de censura ilegítima, ya que podrían aplicarse indebidamente para adoptar leyes que impidan la publicación o la difusión de cualquier información que las autoridades consideren que no es veraz".
Asimismo, es incompatible con los tratados internacionales el art. 102, que faculta aplicar sanciones a los medios por presuntas violaciones a los códigos de ética, lo cual implica una arbitraria y desproporcionada injerencia gubernamental en el funcionamiento de los medios de comunicación. También es incompatibe con los estándares internacionales el art. 18, que exige título profesional para el ejercicio del periodismo.
Hora GMT: 11/Agosto/2010 - 05:51
