Sólo TV aburrida
Por César Ricaurte
Una semana de Conociendo la Constitución, las cadenas del Ministerio de Educación sobre el proyecto constitucional que se someterá a referendo el 28 de septiembre. Cinco minutos diarios, tres veces al día y, ¿para qué? Para muy poco, en realidad.
Conociendo la Constitución (imperdonable gerundio) pretende ser un programa educativo y cívico, pero el elemento pedagógico prácticamente no existe. Todo lo contrario no es más que una pesada e interminable recitación de los artículos del proyecto de nueva Constitución a cargo de dos presentadores, en una escenografía poco atractiva.
Los únicos elementos que se utilizan aparte de la locución es el generador de caracteres y carteles donde está el texto de los artículos. Poca cosa, para un espacio que, además, pretendía expandirse a 15 minutos...
El ningún sentido pedagógico es paradójico si se considera que conceptualmente la producción de Conociendo la Constitución era responsabilidad del Ministerio de Educación, aunque se haya contratado productoras para la realización.
¿Qué efectividad puede tener un programa de este tipo para conocer un complicado instrumento jurídico? Ninguno. Es tan pesado que al segundo artículo constitucional recitado en pantalla ya se ha perdido el hilo y solo provoca apagar el televisor o cerrar los ojos.
El reto de un programa de este tipo debía ser el tratar de aterrizar un proyecto complejo y hacerlo en cinco minutos. Nada de eso sucede, con lo que se demuestra que la producción televisiva no puede improvisarse y menos aún cuando se pretender hacer TV educativa y cívica.
Hora GMT: 15/Septiembre/2008 - 05:10
