Análisis
Eduardo Cadena Dongilio Centro de Estudios y Análisis CCQ
Es cada vez más frecuente el escuchar desde el sector Estatal e inclusive desde otros sectores, algunos análisis que proponen que frente a la revalorización del dólar y a la disminución de ingresos externos por la crisis internacional, es necesario retomar el instrumento de política monetaria mediante el establecimiento de una moneda propia.
Se argumenta que así se podrá ganar competitividad en nuestras exportaciones y el Estado tendría mayor flexibilidad para financiar su gasto. Sin embargo es conveniente el saber exactamente lo que conlleva esta mayor competitividad y esta mayor flexibilidad.
El devaluar para mejorar las condiciones del sector exportador no significa mucho más que reducir los salarios reales que reciben los trabajadores en ese mismo porcentaje; si se devalúa la moneda en 25%, ese es exactamente el porcentaje que se reducen los salarios en dólares de los trabajadores.
Por otro lado, el financiar el gasto del Estado mediante emisión de moneda propia, es básicamente pagar las cuentas del Gobierno con inflación, es decir reducir los salarios reales de la población de ingresos fijos. Por ejemplo, si tenemos una inflación de 25%, ese es exactamente el valor en el que se reducen los salarios para financiar el gasto público.
Debemos estar absolutamente claros que optar por la desdolarización como medida ante los futuros efectos de la crisis, significa que los sectores de menores ingresos y los de ingresos fijos paguen la cuenta con la drástica reducción de sus salarios en términos reales.
Tal vez el priorizar inversiones del Estado frente al gasto y/o eliminar algunos cuantiosos subsidios que solo favorecen a las clases más adineradas y a la popularidad del gobierno sean medidas más acertadas.
Hora GMT: 27/Noviembre/2008 - 05:01
