Por: Andrés Vallejo
Ayer se cumplieron 30 años de que Quito y Cracovia fueron inscritas en el listado de bienes que son Patrimonio de la Humanidad. Fueron las dos primeras ciudades en ser inscritas, antes de las 154 que integran la lista ahora. Esta declaratoria exige el cumplimiento de normas de excelencia para trasladar a la posteridad mejores sitios en el mundo, cuyo concepto es que el patrimonio no es solo la forma, sino el contenido histórico y cultural. En Quito se celebraron en 2003 los veinticinco años de la declaratoria. El 5 de septiembre pasado, Cracovia celebró los treinta con actos culturales, en un ambiente artístico excepcional, en el que Quito fue invitado especial. Hermosa ciudad medioeval, síntesis de todo lo polaco, en donde Juan Pablo II ejerció el Obispado antes de ser Papa, es, la ciudad entera, un gran museo, un libro de historia. Su Universidad se fundó en 1354 y desde el siglo XV ha sido un emporio de artistas, estudiantes y profesionales para el mundo.
Tiene decenas de iglesias artísticas, de las que sobresale la Basílica de Santa María, con sus vitrales medioevales, el altar maravilloso, mil colores fantásticos de sus piedras, sitio especial para los admiradores del arte, en el que es imposible dejar de pensar en las personas afectas a la conservación y la restauración.
Salvada de la destrucción de la guerra, la ciudad constituyó un Fondo Nacional que se alimenta de contribuciones privadas que generan aportes públicos en la misma proporción, Fondo que inició su actividad flameando banderas blancas para impedir el bombardeo que sí destruyó Varsovia, a pesar de haberse trasladado a Cracovia la industria metalúrgica pesada, grave peligro para los monumentos, tanto por la contaminación que genera, como por su incidencia como blanco de los ataques militares.
También en Polonia fue inscrita en la lista patrimonial la Mina de Sal de Wieliczka, que opera desde el siglo XIII, está a 327 metros de profundidad, tiene 250 cámaras, 300 kilómetros de extensión, 900 metros de ancho, de la que se han extraído millones de metros cúbicos de sal y que ahora, que ya no tiene sino explotación residual de salmuera, se protege y mantiene para eliminar los riesgos de derrumbes y hundimientos por el agua que aflora en su extensión. Las instalaciones de transporte de material, aprovechamiento del agua y traslado del personal son impresionantes, mas aun si se remontan al siglo XIII en que se inició la explotación, que se constituyó en actividad económica fundamental para la región, que giró alrededor de la Mina de Sal, material con el que se adquirían mercaderías y bienes y se pagaban salarios, incluidos los de los profesores de la universidad.
Polonia es un ejemplo de responsabilidad en la creación de conciencia y mantenimiento de los bienes patrimoniales, de los que 18 están ahora en la lista de la Unesco.
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Hora GMT: 09/Septiembre/2008 - 05:19
