Opinión de Diario HOY
La OPEP pospuso, en la última reunión de Viena, un nuevo recorte la producción de petróleo, aunque se reunirá otra vez en mayo para revisar la situación del mercado de crudo.
El compromiso es cumplir en un 100% las reducciones acordadas el año pasado para revertir la caída del precio. En julio, el barril de crudo se cotizó por encima de los $140 y, cinco meses después, se desplomó por debajo de los $35.
La OPEP aspira a estabilizar el precio en alrededor de $70 por barril; pero ese objetivo está lejos de cumplirse. En diciembre del año pasado, la cita de la organización en Orán, Argel, decidió un recorte de 4,2 millones de barriles diarios, el más drástico de su historia. No obstante, falta reducir casi 1 millón de barriles por día para cumplir el tope de 24,84 millones diarios, según lo entonces acordado.
El Ecuador disminuirá su producción en 460 mil barriles, aseguró el ministro de Minas y Petróleos, Derlis Palacios. Si es así, con los actuales precios del crudo, el Estado dejará de percibir más de $1 300 000 por día, es decir, sobre los $500 millones al año.
En las actuales circunstancias de caída de ingresos, representaría un grave perjuicio ese recorte. Al ser la producción ecuatoriana marginal, debieron buscar las autoridades gubernamentales un trato especial en cuanto a los recortes.
Hasta ahora no se han mostrado para el Ecuador las ventajas del reingreso a la OPEP. Por el contrario, cada vez es más alta la factura de pertenecer al grupo y podrá ser mayor todavía si en mayo se decide finalmente, como algunos de los países pretendían en la reunión de Viena, aprobar otra vez un nuevo recorte.
El Ecuador busca, con una mayor inversión, revertir la tendencia a la reducción de su producción estatal. Esta y la producción privada suman ahora alrededor de 500 mil barriles por día. Mejorar la inversión implica tener la seguridad de que se podrá vender más, no que se limitará esa posibilidad.
Hora GMT: 17/Marzo/2009 - 05:12
