Opinión de HOY
La Corte Constitucional levantó las medias cautelares que se habían dictado tras las demandas de inconstitucionalidad a las reformas al Código de la Democracia. Fue una decisión precipitada e irregular. Lo primero porque se la adoptó antes de que el juez Alfonso Luz Yunes presentara la ponencia sobre esas demandas para debate y resolución del pleno. Lo segundo porque el pedido de levantar las medidas cautelares por parte del Consejo Nacional Electoral solo se refería a un tema, al de la distribución de escaños por el método de D"Hont; sin embargo, la mayoría levantó todas las medias; ninguna de las partes procesales que siguen las acciones por las que se dictaron las medidas fueron notificadas sobre el pedido de levantarlas
Cinco de los seis jueces que votaron por esa resolución se hallan como candidatos para integrar la nueva Corte Constitucional. Hay un conflicto de intereses. Por ello se han presentado contra ellos una demanda de recusación. De otro lado, la UNP ha pedido a la Corte revocar el levantamiento de las medidas cautelares, y se hallan pendientes las cinco acciones de inconstitucionalidad.
Resolver esta agenda inmediata implica actuar a contrarreloj. No hay confianza alguna en la independencia del organismo de control constitucional. Sin embargo, resulta escandaloso dilatar aún más una resolución sobre las demandas de inconstitucionalidad. No cabe ignorar lesiones a la Constitución como las que se producen al imponer a los medios de comunicación que, durante la campaña electoral, "se abstengan de hacer promoción directa o indirecta, ya sea a través de reportajes, especiales o cualquier otra forma de mensaje, que tienda a incidir a favor o en contra de determinado candidato, postulado, opciones, preferencias electorales o tesis política". Cuando mayor es la necesidad de debate y libre circulación de postulados y tesis políticas y de información sobre los candidatos se introduce esta absurda disposición.







23/Julio/2012 a las 08:48
Al tacharla solo de abusrda, se está escondiendo la realidad, que en definitiva es un Acto Dictatorial, lo dicho, con fundamento en que no existe sustento legal. Por lo tanto es arbitrario. por lo tanto dictatorial. Publicarán bonitos, esto que digo es verdad, sobre el tema. Refleja: que no le temo ni al diablo. No soy "uruguayo". No tolero las injusticias.
24/Julio/2012 a las 00:31
Opinión que es un imperativo en un país donde impere el Estado de Derecho y una democracia con una irrestricta división de poderes y una prensa libre y vigilante; en un conglomerado social no atado al miedo ni a la voluntad de un caudillo; en una nación donde no exista la autocracia.