Por Juan Montaño Escobar
La tacañería informativa de los noticiarios dejaba para la imaginación los sucesos bolivianos de las últimas semanas. Esta cicatería narrativa es apurada por la ebullición ideológica en las jefaturas de redacción. La ideologización derechista de las salas de redacción afecta la calidad ética de las informaciones, por el lado de la degradación de los "bienes comunicacionales".
La expulsión del embajador estadounidense, Philip Goldberg, mandó una señal inequívoca de la terminación del paciente ejercicio contemplativo de la opinión ajena, sin importar rabiosos despechos electorales y el potente racismo demostrativo del choque cultural. La estrategia tiene la huella histórica del fin de otros gobiernos progresistas: hostigamiento sin tregua al Gobierno hasta tumbarlo.
La serenidad del presidente Evo Morales se anima en la filosofía aymara. "La vida para el aymara es concebida como armonía, equilibrio, justicia, solidaridad, los cuales son considerados como elementos básicos de la felicidad...". El pesaroso respeto a la violencia de los seguidores de los prefectos de los departamentos de la llamada media luna casi se convirtió en laissez faire de su propia desgracia. Y ocurrió la masacre en las cercanías de la población del Porvenir. Sicarios del cacique del departamento de Pando, Leopoldo Fernández, armados con fusiles de asalto asesinaron a decenas de personas y muchas más estarían desaparecidas. Eran campesinos indígenas que iban a mostrar su descontento por las calles de la capital provincial cuando los atajó la tragedia. Por el día de la masacre, en ciertas capitales departamentales, los funcionarios gubernamentales escaparon con las justas a barrios donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) tiene respaldo mayoritario. Se salvaron de ser linchados, mientras unidades de la Policía y de las Fuerzas Armadas bolivianas seguían los incidentes por radio y televisión en sus cuarteles. Ahora se entiende la volcánica solidaridad del presidente Hugo Chávez.
Es mucho infierno para ese chininín de eternidad de Gobierno de mayorías. Más del 60% del total de la población boliviana es indígena. De lo que escribió Santiago O'Donnell en Página/12, el domingo pasado, este jazzman toma una frase que parece de lástima, pero más bien tiene pólvora: "Lo de Bolivia parte el corazón". Ahora creo que la reunión de los gobernantes de Unasur fue convocada por el corazón "parti'o" de Rafael Correa. "Ojalá no sea solo bla, bla, bla" -dijo apenas pisó el aeropuerto de Santiago de Chile. La fatalidad en ciernes obligó a corregir las delicadezas interestatales, aplazar el pragmatismo desalmado de los negocios empresariales y hasta desafiar la arrogancia imperial del Gobierno de los Estados Unidos. Los prefectos golpistas de Pando, Beni, Santa Cruz y Chuquisaca escucharon doblar funestamente las campanas. Por ahora dialogarán, después ya se verá.
axe858@hoy.com.ec
Hora GMT: 20/Septiembre/2008 - 05:09

20/Septiembre/2008 a las 13:49
No recuerdo que este Diario (hasta hace poco de mi preferencia) , haya ido a para a manos del gobierno tirano, extraño sus editores de antaño apegados a la causa denocrático.HOy Leer las opiniones, dejan una profunda amargura al comprobar el apego gobiernista. Hay temores?
20/Septiembre/2008 a las 13:53
Ya veo que si. Antes eliminar esta opinión tambien, que el webmaster recuerde que el NO es la única salvación para el Ecuador.
20/Septiembre/2008 a las 20:54
Es imprescindible destacar la objetividad y la calidad de este artículo; muy diferente a lo que generalmente ha podido ver en otros sitios respecto al mismo tema; es importante destacar que en algunos medios lejos de informar y orientar lo que se observa es una tergiversación de los hechos y eso lejos de contribuir a encontrar soluciones a los problemas, los agrava. Los lectores no buscamos que en la prensa esté lo que nos gusta o lo que queremos ver , sino simple y sencillamente la verdad, pero no una verdad a medias, tampoco extractos fuera de contexto redactados según la conveniencia de quién los escribe,....en definitiva nada es superior a la verdad.