No hay tiempo para pasear. Acelerando el paso y escurriéndose entre la gente, es el compás que llevan los universitarios. La mayoría tiene un bus por tomar, y este no espera.
Julio Pezo, por ejemplo, cerca del mediodía del miércoles pasado, con terno azul marino, salía de conversar con el rector.
Él preside la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Economía de la Universidad de Guayaquil.
Cansado de escuchar que los jóvenes son el futuro de la patria, encargados de sacar la cara, aún reconociendo que tiene tintes políticos, dice que hará campaña por el Sí en el referéndum, porque tiene que defender los intereses de sus representados. Como argumento para ello, lleva que el proyecto de Carta Magna que establece la gratuidad de la educación de tercer nivel. No detalla más sobre el discurso que mantendrá, pues recién este martes se reunirá con los demás presidentes de asociaciones para llegar a un acuerdo.
En frente, la Facultad de Jurisprudencia lleva una gigantografía colgada en la fachada con un Sí a la Constituyente del FRIU. Igual en la de Medicina.
Ese día, pero horas más tarde, Héctor Martínez, estudiante de psicología de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil (UCSG), ayuda a una amiga en el centro de cómputo con una tarea.
Profundiza en la reforma educativa. Por el lado académico sí está muy mermado, tanto en la disposición de los dineros del Estado, las universidades estatales y las de participación, como la Católica... ahorita me inclino por el Sí a nivel macro. Me falta leer algunas cosas.
Le preocupa que, de ganar el Sí, su pensión subiría unos 56 dólares mensuales.
Desinformación y apatía
Danny Martínez (Universidad de Guayaquil), con la mochila al brazo y camiseta azul, avanzando rápidamente junto a sus panas. Menciona un Sí aunque por ahí unos 20 artículos no sean factibles. Pero John Vergara, de camisa amarilla, lo interrumpe: ¿vas a votar que sí? ¡No ves que Guayaquil dejará de ser puerto principal!. Es que así como en la asociación de estudiantes de Ingeniería de Sistemas, ni siquiera sabemos qué dice. No tenemos el proyecto de la Constitución, recalca su vicepresidente, Pavel Pimentel.
Tampoco la ha leído Diego Muñoz (estudiante de Economía de la UCSG), pero votará No porque fue hecha al apuro. Sé lo que me han dicho mis amigos y profesores, a los que les cae mal Correa. A pesar de los comentarios del oficialismo y la oposición en los medios, el ingrediente especial se mantiene: Rafael Correa, presidente de la República.
Con 18 años, para César Naranjo hay leyes que son hasta absurdas como la del aborto, aunque en la Constitución hecha en Montecristi no consta. Para Correa es un canto a la vida, según el artículo 45 en el que el Estado -según él- garantiza la vida desde la concepción.
Sentado en una banca negra, el galapagueño Jonathan Ballesteros -junto a Naranjo- votará No. No sabe qué se ha redactado y echa la culpa a los medios.
El nulo es una opción
Al menos así lo ve Gerardo Calle, de la Facultad de Comunicación Social de la UCSG, aunque votaría Sí poniendo a prueba a Correa. Sí me doy cuenta de que el actual Gobierno tiene un interés positivo en acaparar todos los poderes, pero en el sentido de promover un nuevo Estado sin corrupción. Calle fue parte del activismo para que Correa llegara a la Presidencia y la Asamblea fuera una realidad. Por dudar sobre su voto, cree que esta vez no lo hará.
En cuanto a las campañas por el referéndum, previsto para el 28 de septiembre, un grupo de universitarios fueron los primeros en demostrar su negativa bajo el escudo ¡saldremos a las calles como la primera vez!, refiriéndose a la marcha multitudinaria del 24 de enero, liderada por el alcalde Jaime Nebot.
Sin ser de esa tendencia, Cristian Herzog (UCSG) reniega. Es una payasada, una burla. ¿Cómo van a hacer 200 artículos en tan poco tiempo? Para mí es un circo con canal propio.
Fuera de la línea pro Gobierno o Asamblea, sino por la cultura, Jonathan Lucero (UCSG) piensa votar Sí porque es la Constitución más liberal que hemos tenido. Sería contrasentido siendo jóvenes votar por lo contrario. Es particularmente difícil para las personas que siempre fuimos de oposición y que ahora por la ideología que maneja el Gobierno somos medio del oficialismo; tratar de hacer una campaña por el Sí sin sonar partidista, estoy viendo cómo.
Varios coinciden con la estudiante de psicología Camila Olmedo. Igual se hace lo que el país quiera, no lo que un presidente quiera por más poderes que tenga. Justo han mandado la Constitución por mail. Hay que leer bien.
Opiniones
Nosotros como asociación haríamos la campaña entre el 15 y 16 de agosto, internamente primero. Si es necesario lo expresaremos en marchas o a nivel de los medios de comunicación.
Carla Murillo, asociación de Jurisprudencia - U. Guayaquil
Yo estoy entre el Sí y el nulo... votaría nulo si el nuevo gobierno de Alianza PAIS no establece la confianza, porque la nueva Constitución le daría bastantes poderes.
Gerardo Calle, estudiante de Comunicación Social - UCSG
Datos
Preocupa gratuidad
La educación de tercer nivel es uno de los derechos del proyecto de Constitución. Su gratuidad, en leyes, les preocupa por el número de estudiantes que llegarían. También concluiría el régimen de estudios de sábados y domingos, modalidad en la que Balerio Estacio se graduó.
No es parte de cátedra
Según los estudiantes consultados de las universidades de Guayaquil y Católica, los artículos de la que sería la nueva Carta Política no son temas de clases. Son pocos los profesores que tratan este tema, según su libertad ideológica y de cátedra.
Hora GMT: 04/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario EXPRESO Ciudad Quito
