Leon Panetta, conocido por su posición contra el terrorismo internacional, será el nuevo director de la CIA
WASHINGTON.- El presidente electo de los EEUU, Barack Obama, advirtió que los estadounidenses no pueden esperar por ayuda económica, luego de que los lÃderes del Congreso echaran por tierra la posibilidad de que su millonario plan de rescate sea aprobado apenas asuma el cargo.
Obama inició ayer una serie de reuniones de alto perfil con varios legisladores, en un intento por presionar una aprobación rápida de su plan de recuperación económica.
"La razón por la que estamos aquà es porque los asuntos de la gente no pueden esperar", dijo el demócrata antes de iniciar un encuentro con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El presidente electo, que se mudó a Washington el pasado domingo, habrÃa propuesto un paquete de estÃmulos que podrÃa alcanzar $775 000 millones en dos años, y que aparentemente contendrÃa rebajas tributarias por valor de $ 300 000 millones.
Obama aún no ha revelado oficialmente los detalles de la propuesta, que afina con su equipo de transición.
Por su parte, el Departamento de Trabajo divulgará el próximo viernes las cifras del desempleo del último mes de 2008.
"Tenemos por delante un desafÃo económico extraordinario. Esperamos un informe de empleo sobrecogedor", dijo ayer Obama al llegar al Capitolio, aunque varios analistas consideran que el informe será poco alentador y que mostrará un empeoramiento de la situación financiera en el paÃs. (EFE-AFP)
Obama quiere una fiesta popular
WASHINGTON.- El futuro presidente de los EEUU, Barack Obama, dijo que le gustarÃa un "baile barrial", la noche del próximo 20 de enero (dÃa de su investidura). Ofrecerá entradas baratas para todos los que no están invitados a las decenas de fiestas selectas previstas. "Quisiera que haya un evento accesible para los habitantes de nuestro nuevo barrio, aquà en Washington", afirmó en un comunicado. Obama rompe asà con la tradición, según la cual las fiestas de la velada de investidura se reservan a la élite. Las autoridades prevén que unos dos millones de personas asistirán al juramento y a los desfiles de posesión. (AFP)







