La estabilidad del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, no será amenazada por la protesta de mañana en rechazo a la Ley Minera, manifestó hoy Marlon Santi, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) quien afirmó que "la marcha será grande y va a ser la primera que enfrente (el mandatario), pero por ahora la gobernabilidad está garantizada".
Por su parte, Humberto Cholango, dirigente de los quichuas, descartó que las manifestaciones apunten a derrocar al Gobierno como ocurrió en enero de 2000, cuando un levantamiento indígena con apoyo de militares precipitó la caída del ex presidente Jamil Mahuad, exiliado en Estados Unidos.
"El movimiento indígena no quiere desestabilización democrática. En estos momentos no tenemos en nuestros planes tumbar al Gobierno", declaró.
Varios movimientos indígenas se muestran en oposición al Proyecto de Nueva Ley Minera que reposa en manos del Ejecutivo. El rechazo a la Ley se muestra, según sostiene Cholango, por que autoriza la minería industrial y posibilita un fuerte impacto ambiental en sus territorios, ya que no presenta garantías para la protección del medio ambiente.
El sábado pasado, Correa ratificó su respaldo a la norma y aseguró que las protestas son movidas por sectores interesados en desestabilizar al Gobierno, que según encuestas es respaldado por un 70% de los electores.
Los indígenas representan un 30% de los 13 millones de ecuatorianos, según cálculos de los dirigentes no reconocidos oficialmente. El más reciente censo los sitúa en un 6% de la población. (AFP)
Hora GMT: 19/Enero/2009 - 16:54
