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'Con el cariño de los latinos me curé y volví a tocar el violín'

Publicado el 22/Enero/2012 | 00:26

'Con el cariño de los latinos me curé y volví a tocar el violín' Entrevista



Michael Grube

Quien es: violinista, concertista y doctor en filosofía de la música

María Elena Verdezoto O
Editora de VIDA DIARIA

Cuando tenía cuatro años comenzó a estudiar violín con su primer maestro: Max Grube, su padre y, desde entonces, emprendió una carrera exitosa llevando su arte por el mundo, en particular por América Latina, por cuyos países dice sentir un cariño especial.

De pronto, hace 15 años, cuando vivía en Venezuela y trabajaba en el Instituto de Música de Caracas, un asalto lo dejó en coma. En su país natal, Alemania, los médicos, le dijeron que no podría volver a tocar el violín, porque las lesiones cerebrales eran severas. Pero, él desafió ese diagnóstico y el 13 de enero pasado dio el concierto numero mil, en la Casa de la Música.

El carismático músico dio más detalles de este testimonio de amor por la vida y la música, en diálogo con VIDA DIARIA.

¿Cuándo tocó por primera ven en el Ecuador?
Cuando estaba muy joven con mis padres, que ahora están muertos, dimos un concierto en la Casa de la Cultura. Mi mamá entonces me dijo: "hijo, ese va a ser tu país en el futuro".

¿En qué año fue eso?
En 1976 y no se equivocó, amo este país y toda América Latina, en cada país he aprendido algo.

¿Quiere recordarnos el asalto que sufrió en Venezuela, que lo sacó de escena por un buen tiempo?
Primero quiero decir que Venezuela es uno de los países más bellos, importantes y queridos del mundo. Me nombraron profesor del Instituto Universitario de Estudios Musicales de Caracas, una entidad de altísimo nivel, gracias al trabajo del doctor José Antonio Abril, que era mi jefe y cada rato me mandaba a tocar como solista y a dar clases magistrales en varios lugares. Eso me hacía sentir muy respetado y querido, hablaba con toda la gente sencilla por la calle, soy abierto como usted se da cuenta. Y le contaba a todo el mundo lo maravilloso que es mi violón, eso salió también en la prensa. Un buen día, salgo de mi casa, en un barrio bueno, com mi violín en su estuche y, de repente, vienen unos altotes y me quieren quitar el violín con violencia.

¿Qué hizo entonces?
Como la gente me conocía, pensé que haciendo bulla me ayudaría, pero andaban armados y me pegaron duro en la cabeza con la pistola. Pero no había ningún venezolano, eran alemanes y extranjeros. Eso siempre lo aclaro porque no es mentira, no es una cosa política, y porque amo a los venezolanos.

¿Qué pasó luego?
Yo estaba en proceso de morirme, pero un amigo checo me había visto medio muerto en la calle y me llevó al hospital mejor del país, pagó todas las cuentas, pagó a los mejores médicos, me operaron y me dejaron muy bien.

Pero, los médicos en su país, Alemania, dijeron que no podría volver a tocar el violín.
Sí, pero esa es la mentalidad alemana, después de todas las operaciones en Venezuela me llevaron a Alemania, a una clínica muy costosa, los médicos eran muy buenos y amables pero el carácter nuestro es un poco pesimista y dijeron que me olvide de tocar el violín.

¿Cómo volvió a hacerlo?
Practicaba y practicaba porque no podía mover el brazo, el esfuerzo era tremendo pero luché. Los míos, mi gente, mi esposa me dijeron: "Tú vas a poder".

¿En cuánto tiempo lo logró?
Tocaba muy mal, como un niño por al menos seis meses. Entonces logré escaparme del hospital en Alemania y me fui por mi cuenta donde el mejor y más cotizado neurólogo del mundo en Suiza.

¿Cómo se llama?
Es el profesor Hans Lister un austríaco de Viena, una maravilla de gente, solo entra y con su risa y carisma uno se siente bien. No me cobró ni un centavo, porque es muy culto y ama la música.

¿Cómo logró recuperarlo?
Desde la primera vez entró con su risa y me dijo: "Hola señor Grube, cuéntame tu linda historia". Yo le dije que sus colegas en Alemania dicen que yo no voy a tocar más el violín y él se ríe y me responde: "Mi querido, usted es muy fuerte, va a poder". Entonces le dije a mi familia que tengo que volver a América Latina para recuperarme, porque en Alemania o Suiza me hubiera quedado en un rinconcito. Necesitaba la alegría del latino, de mi esposa ecuatoriana, de mis amigos músicos, pintores y todo ese ambiente.

¿Su esposa es ecuatoriana?
Sí, de Quito, se llama Azucena Yánez Falconí, pertenece a una familia de grandes músicos y pintores.

¿Es decir que su recuperación total la logró en el Ecuador?

Sí, y de aquí me fui a Buenos Aires, tierra que amo también, donde la música clásica es extraordinaria. Todavía tocaba mal, pero tomé clases y fue maravilloso.

¿Después de cuánto tiempo volvió a dar un concierto?
De un año y lo hice en Venezuela, miles de personas me aplaudieron una media hora. Con el cariño de ustedes los latinos me curé.

Su recuperación ha sido extraordinaria, recuerda toda su vida, desde los cuatro años.
Sí, y toco, no digo todo el repertorio de violín, pero sí un gran porcentaje de las obras importantes, y lo hago de memoria, por eso puedo dar clases a mis ecuatorianos queridos. Quiero hacer algo por la juventud y por transmitir la cultura y la tradición europea, que tiene grandes héroes como los maestros Sebastian Bach o Ludwig van Beethoven.

¿Cómo nació la idea de hacer la película El concierto de la mente, para contar esa parte de su vida?
Esa fue una idea del famoso neurólogo austríaco del que le hablé. Entonces, el mejor amigo del neurólogo es un director de cine. Un día el doctor me pregunta: "Señor Grube, usted tiene algo contra las películas? yo le dije que no y me presentó a su amigo, el famosos productor de películas Bruno Moll, quien me hizo una entrevista como la que usted me hace este instante, y luego sacó la película, cuyo mensaje principal es que la música es la medicina del alma y del cuerpo.

¿Cómo ve el desarrollo de la música en el Ecuador?
Yo tocaba con la Sinfónica Nacional, aquí hay grandes músicos. En Loja me sentí como en Rumanía o en Rusia, donde se siente la música. Cuenca es una maravilla, Guayaquil y Quito igual. La Casa de la Música, la Sinfónica, el Conservatorio hacen un gran trabajo y ante ellos me saco el sombrero.

Así soy yo...


  • A los cuatro años comenzó a estudiar el violín con su padre, el profesor Max Grube.

  • Estudió violín y composición en Alemania, México, Nueva York y Londres.

  • Se doctoró en Filosofía en Música, en Arizona, Estados Unidos.

  • Ha sido catedrático del "Conservatorio Superior de Música Richard Strauss", en Munich.

  • Profesor de violín en A. Latina, Europa, Asia, Australia y EE.UU.

  • Es Fundador del Festival Internacional Michael Grube. Ha tocado como solista con famosas orquestas sinfónicas en todo el mundo.

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