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Queremos reconstruir los sucesos del apagón que ayer dejó sin electricidad a 20 provincias de todo el país. Para realizar este trabajo necesitamos tu ayuda, cuéntanos dónde estabas ayer y cómo viviste el corte de energía eléctrica.
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Hora GMT: 16/Enero/2009 - 16:10

16/Enero/2009 a las 13:02
El apagón del día de ayer debe ser un motivo de reflexión para todos los ciudadanos. Lamentablemente, vivimos en una sociedad donde en casos como este, la gente no colabora, el tráfico colapsa a causa del desorden que imponen los conductores; hasta se insulta a las personas que con espìritu de cooperación intentan alivianar el caos y, en general, se aprovecha para violar toda norma y principio de educación, solidaridad y disciplina. Ojalá el gobierno de la revolución ciudadana invierta en enseñar a los ciudadanos a cooperar y a ser màs solidarios, en lugar de motivar a la divisiòn y a la confrontación como lo hace todos los días.
16/Enero/2009 a las 13:39
A la hora del apagón estaba en mi casa al sur de Quito, en mi barrio hay una sub-estación eléctrica por lo que, alrededor de las 19h00, se restituyó el servicio, pero se notaba que varios sectores estaban sin electricidad. A esa hora tuve salir hacia el norte de la ciudad, el tráfico estaba bastante normal pero a las 20h00 se volvió a cortar en el sector de la carolina, las calles eran tinieblas y la ecovía dejó de operar, todas las intersecciones de la 6 de diciembre eran un caos para cruzar en vehículo, no se diga a pie. De regreso, por la Coruña ya hubo luz pero el tráfico era caótico desde la 12 de octubre hasta el trébol. Tardé alrededor de 1 hora en hacer un recorrido a mi casa que no toma más de 15 minutos.
16/Enero/2009 a las 13:56
Realmente el apagón de ayer me causó zozobra e incertidumbre...Bueno me afectó mucho porque en el hospital no me hicieron la rehabilitación del pie, el cual todavia está enfermo...Los hospitales deberían preveer una planta eléctrica para este tipo de emergencias.Además en el camino escuchaba decir que todo era un sabotaje contra el presidente Correa, como señal de protesta ante su informe económico, pero después de todo los locales comerciales se hicieron su agosto (en enero) vendiendo velas de todo precio y tamaño...
17/Enero/2009 a las 08:39
En el caos del tránsito que vivivmos, hice mucho esfuerzo para llegar a los túneles Guayasamín, pues vivo en Tumbaco, y se encontraban cerrados, es increible que con tanto dinero de recaudación no tengan una planta de luz para el cobro del peaje, que es talvéz la única razón para cerrar en esa crisis, tan importante vía de desfogue. Como siempre nadie da una explicación. Me tomó una hora adicional llegar a la Avenida Granados para salir de Quito.
17/Enero/2009 a las 16:08
Que apagón tan inmundo. No me pude cepillar los dientes porque mi cepillo de dientes es eléctrico. Luego, no pude utilizar el micro-ondas y me quede sin almuerzo. Salí en mi mercedes a mi trabajo y me di cuenta que los semáforos no funcionaban. ¡Que cholo! ¡Que desastre! En mi trabajo las cosas no funcionaban tampoco. No podía prender mi computadora y chequear mi correo electrónico. Tampoco pude hacer las transferencias que tenia que hacer a mi banco. Fue una tarde insoportable. Pero si, en medio de mi desgracia, pensé en las miles de personas que viven diariamente sin luz en Ecuador. Pensé en las personas de los paramos que no tienen ni luz ni agua cerca de sus comunas. Pensé en las personas que tienen que caminar millas en el oriente para poder utilizar un santo teléfono. Y si, en medio de mi desgracia diría que hay mucho más por hacer en mi país. Las cuatro o cinco horas que pase sin luz no son nada comparadas con la falta de atención que reciben muchos de nuestros hermanos. Que este apagón no solo sirva para relatar nuestra momentánea insatisfacción con los servicios eléctricos en nuestro país. Que el apagón nos ayude a tener mas presentes las bendiciones que tenemos cada día. Y que nos impulse a compartir un servicio “tan básico” con otros menos privilegiados.
18/Enero/2009 a las 10:35
A más de la fragilidad del sistema eléctrico demostrado en el apagón del jueves pasado, también el Ecuador pierde el anio en previsión, respeto a los derechos humanos y eficiencia administrativa.
Los alumnos de la Universidad de Otavalo viajaron a Quito a fin de asistir a una conferencia en la sede de Naciones Unidas. Una vez concluida esta actividad, en horas de la tarde decidieron visitar el Teleférico. A la hora que se produjo el apagón, los estudiantes se hallaban descendiendo de la estación de Cruz Loma, en las cabinas. Luego de transcurridos unos 15 minutos, me acerqué a la estación baja a preguntar qué se estaba haciendo para rescatar a quienes aún se hallaban en las cabinas. Grande fue mi sorpresa al comprobar que la planta eléctrica de emergencia no arrancaba porque nunca había sido objeto de un mantenimiento. No tenía combustible ni funcionaba. Ante ese hecho pregunté sobre la ubicación de las oficinas porque quería dejar constancia de mi protesta. Al acercarme al lugar indicado, un guardia de seguridad me dijo que no se encontraba ninguna persona en dichas oficinas. Los representantes no daban la cara.
Una hora y media pasaron los estudiantes, un grupo de turistas extranjeros y varias familias, incluso con bebes en brazos, con la angustia de verse colgados, en las cabinas, del cable del Teleférico.
Llega, incluso, el desprecio por los visitantes, que luego de que los estudiantes llegaran a la base inferior, por obvias razones quisieron usar un banio, los guardias de seguridad manifestaron que no podían hacerlo, porque ya estaban cerrados los banios y si querían cumplir con sus necesidades fisiológicas podían hacerlo en los espacios verdes.
Creo que es fácil comprender la ineficiencia adminsitrativa al no tener un plan de contingencia, al no prever estos casos. La falta de respeto a los derechos humanos al permitir que personas con vértigo, claustrfobia o afecciones al corazón puedan estar inmersos en estos casos. La desidia de los técnicos que no mantienen los equipos en perfectas condiciones de funcionamiento. La ignoracia y desprecio a los visitantes, al no permitir el uso de los banios.
Conste, además que la entrada a este pésimo servicio turístico es de USD. 4,50. cantidad exagerada y que provoca la baja tasa de uso de éste. Si a eso le anadimos esta actitud recnida con elementales normas de convivencia civilizada, entonces comprenderemos las razones para la poca presencia de visitantes.
Dos estudiantes sufrieron desmayos y otros dos, al estar acompaniados en la cabina por dos senoras,una de las cuales había presentado síntomas de un ataque de epilepsia, debieron romper un vidrio de la puerta de la cabina e improvisar un plan de rescate que significó que debieron saltar de la cabina para recibir en brazos a las otras dos senioras y bajar caminando hasta la estación baja del Teleférico.
Fausto Jaramillo Y.
Director de Relaciones Públicas de la Universidad de Otavalo.
18/Enero/2009 a las 11:06
Me aprestaba a asistir a una Misa de difuntos en la iglesia del Giron y vino el apagón, pensaba que como en otras ocasiones, volvería a restaurarse el servicio en pocos minutos, pero al no ser así,a
las 6pm y con mi esposa nos apresuramos a bajar las gradas oscuras desde el 7o piso en El Batan Alto para tomar nuestro vehículo y llegar a tiempo a la misa. A pocos minutos en la Av. Eloy Alfaro hacia el sur el caos vehicular era tremendo, nuestro chofer buscaba un desfogue, pero era imposible, no aparecía ningun policía para que en algo controle el desorden, todo el mundo queria pasarse, se interponía entre los otros carros y no daban paso, el tiempo corría, la misa era a las 6:30pm y la desesperaciòn aumentaba, llegamos algo después y la Iglesia a oscuras, con unas pocas velas y los invitados a la misa seguian llegando, el Párroco anunció que iba a esperar hasta las 7pm para dar comienzo este Réquiem, pues se trataba nada menos que en memoria a un ilustre ecuatoriano que falleció en Paris el 9 de Enero y era el Dr. A. Darío Lara, ilustre escritor y porta y alto funcionario diplomático ecuatorieno ante la Embajada en Francia por más de cincuenta años. El acto se celebró con masiva concurrencia, pues se restableció la energía eléctrica, aunque a los pocos minutos sobrevino un segundo apagón. No estamos preparados para estas contingencias.
19/Enero/2009 a las 13:52
Debido al apagon ocasionado el día jueves 15 de enero del presente año Yo, una estudiante de la Universidad de Otavalo conjuntamente con otros/as compañeras sufrimos un pequeño percance ocasionado por la falta de mantenimiento en las instalaciones del teleferico ya que quedamos atrapadas en las cabinas de transportación por 2 horas sin comunicación alguna y con mucha angustia.
Este percance ocurrio debido a la falta de eficiencia por parte del personal del teleferico ya que no contaban con una planta electrica en buen estado además de nosotros haber cancelado el valor exacto de USD 4.50 no se nos brindo un servicio merecedor de una nueva ocasión de visita esto queda en constancia que las personas que desempeñan sus funciones en este servicio no son personas capacitadas para brindar una atención adecuada y que solamente trabajan a reloj y no lo hacen con la voluntad debida.
Luego de haber permanecido 2 horas colgados al avismo y en medio de la lluvia con un temor inexplicable los señores no supieron prestarnos un baño aunque se les solicitó de una manera muy respetuosa el servicio ellos dijieron que las puertas estaban cerradas y que no podían abrirlas por nosotros que su turno de trabajo ya culmino y que si desean utilizen los espacios verdes del alrededor.
Con mucha indignación nos retiramos de las instalaciones de este mal servicio como lo es el teleferico.
19/Enero/2009 a las 15:16
Estamos con unos amigos y amigas empeñados en poner una empresa esta era la segunda reunión, para ello el CAFE PAOLA era el sitio indicado, dicho y hecho nos reunimos y cuando iniciabamos la lectura de la memoria pum de una sin luz en un local enorme casi nos arrepentimos pero sin embargo insistimos y a la luz del celu iniciamos ya casi a la mitad igual se fué nuevamente, pero para ello la niña de la dueña muy amable nos invito a salir.