La Asamblea cubana elegirá mañana al sucesor de Fidel Castro, quien anunció, días atrás, que no aspira ni aceptará el cargo de presidente del Consejo de Estado ni de comandante en jefe.
Lo más probable es que los diputados escojan a Raúl Castro para esa función, que, 19 meses atrás, recibió del propio Fidel con el encargo de sustituirlo como presidente de forma provisional. El mítico líder revolucionario, al cumplir casi 50 años en el poder, expresó su deseo de cumplir el deber hasta el último aliento.
En realidad, a pesar del alejamiento formal del poder, la influencia de Castro seguirá pesando en el curso del nuevo Gobierno de Cuba.
No obstante, la elección de mañana abre las expectativas para una nueva etapa en ese país. Raúl Castro se ha referido a la necesidad de cambios estructurales y de concepto en el modelo económico de la isla; y reconoció que los salarios son insuficientes. Al mismo tiempo, convocó a un debate nacional en el cual millones de cubanos expresaron sus puntos de vista y presentaron propuestas de cambios. Estas son significativas señales en un régimen político de partido único, que ha eliminado a los adversarios y ha silenciado toda expresión de disidencia. No se descarta que el elegido pueda ser un dirigente más joven, como Carlos Lage, con lo cual sería más fuerte la percepción de que Cuba comienza una nueva etapa, a pesar de que la transición, tras el deterioro de la salud de Fidel, se halla enteramente prevista por él, quien la presidirá hasta el último aliento...
Hora GMT: 23/Febrero/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad QUITO
