Marena Briones Velasteguí
mbriones@hoy.com.ec
¿Qué legislación hace falta para los medios de comunicación en México? Esa fue la pregunta que, propuesta por la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi) a "periodistas, académicos, productores, escritores, analistas de diversas especialidades, personas con experiencia legislativa o en el servicio público, dirigentes sociales y de organismos interesados en los medios, entre otras ocupaciones y disciplinas", dio como resultado una recientemente salida del horno publicación que, por la presentación contenida en la página web de la Amedi, se anuncia novedosa, sugerente y ricamente plural. El presentador Raúl Trejo Delarbre, presidente de la asociación, enfatiza la circunstancia de que tal acopio de perspectivas diversas tiene una extraordinaria utilidad porque, en todos los años en los que a México le ha preocupado el asunto de la reforma legal a los medios de comunicación, pocas veces ha logrado precisarse coincidencias y prioridades.
Señala que llama la atención que los temas más mencionados por las 72 voces convocadas a responder la inquietud son "la concentración excesiva de muchos medios en pocas manos, la correlativa necesidad de ensanchar las puertas a la pluralidad de los medios, así como la premura por garantizar el derecho de réplica". Y agrega que también se señalaron como tareas pendientes las siguientes: "aprovechamiento puntual de la convergencia tecnológica, creación de un régimen legal único que involucre a las telecomunicaciones, derechos y protección de los periodistas, consolidación de los medios públicos, régimen de concesiones y mecanismos de regulación orientados por el interés de la sociedad, derechos de las audiencias, entre otras". Pero, de todo ello y por lo que a nosotros nos concierne a propósito de la legislación sobre comunicación que está a punto de expedirse, viene mejor aún esta acotación de Trejo: "Algunos autores en este libro insisten, no sin razón, en la necesidad de entender a la reforma legal como una decisión incluyente y no como causa de nuevas escisiones entre quienes hacen y quienes observan la comunicación mediática". En ese sentido, uno de los convocados, José Carreño Carlón -académico, abogado y periodista- ha expresado que "la legislación que hace falta solo podrá surgir de un acuerdo de principio entre los actores relevantes del sistema político y los actores relevantes del sistema mediático". El libro entrará formalmente a circulación pública el próximo 26 de noviembre. Y bien podría servirnos de anzuelo para gestar en nuestra tierra un verdadero debate. Porque nada equivocado anda Francisco Báez cuando, comentando la obra y apoyando las palabras de Carreño, señala que "imaginar que se puede hacer una legislación a modo para los gigantes del espectro o que se puede hacer una legislación contra ellos es caer en el onanismo.
"Lo importante es que, en ese acuerdo, se tomen en cuenta no solo los intereses de los dos ´sistemas´, sino también los de la ciudadanía, que no es un mero consumidor, sino un sujeto con derechos educativos, informativos y culturales".
¿Por qué será que a nosotros nos asustan tanto los acuerdos?
Hora GMT: 20/Noviembre/2009 - 05:12
