En la página 26 del informe de la Interpol sobre los ordenadores y equipos de las FARC, se aclara que se presentan las conclusiones que ha arrojado el análisis forense, y que quedan fuera de su alcance la exactitud y el origen del contenido.
Pero en un pie de página se aclara que en el informe confidencial se presentan conclusiones adicionales donde se facilitan más detalles sobre la comparación de documentos concretos encontrados en las pruebas instrumentales.
Los computadoras fueron sacadas entre las 05:50 y las 07:50 del campamento de Raúl Reyes, instalado en suelo ecuatoriano y que fue atacado por el Ejército colombiano el 1.° de marzo.
El informe analizó tres tipos de archivos: los del sistema operativo (inicio, puesta en funcionamiento o cierre), los de aplicación (programas instalados que funcionan al margen del operador) y los de usuario (contenidos o documentos creados por el usuario).
El informe público de la Interpol se limita a describir lo hallado en las ocho pruebas: 7 989 direcciones de correo, 10 537 archivos multimedia, 22 481 páginas web, 37 872 documentos escritos y 210 999 imágenes.
La Interpol analiza dos escenarios, lo ocurrido con las computadoras desde el 1.° de marzo hasta las 11:45 del 3 de marzo, cuando las pruebas fueron entregadas al Grupo Investigativo de los Delitos Informáticos de Colombia. Y el otro escenario arranca de esa fecha al 10 de marzo, en que las pruebas llegaron a manos de los técnicos especializados de Interpol.
En este último caso, según la Interpol, se cumplieron todos los procedimientos para resguardar ese tipo de pruebas, pero en el primero no se habrían respetado los procedimientos.
La Interpol pudo comprobar que los tres computadores de Reyes fueron apagados el 3 de marzo de 2008 a diferentes horas y que habían estado conectados a un ordenador.
El acceso a los datos contenidos en las pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la Ley, destaca el informe.
Esa es una de las razones que han argumentado los gobiernos de Ecuador y Venezuela para desechar la investigación, porque no se habría cumplido la cadena de custodia.
Pero el informe recalca inmediatamente que en ningún momento halló que se hayan creado, borrado o modificado archivos de usuarios, sino solo los del sistema y de aplicación, los que tienen que ver con la operación de las laptops.
Las autoridades colombianas encargadas de la aplicación de la Ley comunicaron abiertamente a los especialistas de Interpol que un funcionario de su unidad antiterrorista accedió directamente a las ocho pruebas (...). No obstante, los especialistas de Interpol no encontraron en ninguna de las ocho pruebas de archivo de usuario alguno que hubiera sido creado, modificado o suprimido con posteridad al decomiso, destaca el informe público.
El jefe de Interpol del Ecuador, Miguel Cisneros, aseguró que por el momento está estudiando el informe, por lo que no podía pronunciarse sobre el tema.
El oficial insiste en que el trabajo de los peritos de Australia, Singapur y Corea es de carácter eminentemente científico, al evitar dar su criterio sobre los cuestionamientos hechos a la cadena de custodia.
Estoy leyendo el informe, destacó cuando le insistieron en la pregunta sobre lo que pensaba en relación a la cadena de custodia. Es público -reiteró- que el fiscal general, Washington Pesántez, en declaraciones a la prensa, comentó que no se ha cumplido la cadena de custodia.
En todo caso, el oficial cree que Interpol es una organización internacional que tiene su reconocimiento, por lo que el informe debe ser considerado en su valor técnico y científico.
El mismo secretario de esa oficina internacional, Ronald Noble, había comunicado a las autoridades colombianas que en la IV Conferencia de Jefes de Interpol, en Lyon, Francia, en abril pasado, se reunió co
Hora GMT: 21/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
