Por Fernando Daquilema
No todos los colombianos que están en el país son delincuentes, ni todos los delincuentes que están en el país son colombianos. Ellos no tienen la culpa; la culpa es del economista "revolucionario" que abrió las puertas a todos los "compañeritos" de todos los países para que sin molestarse en pedir visas ni presentar ningún historial delictivo entren al Ecuador. El presidente, que primero habla y después analiza, ya tarde se dio cuenta de que hasta en esto se hallaba desubicado y entonces comienza a pedir los documentos. ¿Cómo se puede culpar a esa pobre gente si encuentra una puerta abierta y a un "compañerito que les acoge irresponsablemente aunque sean guerrilleros o delincuentes fugitivos de otros países...? Lo injusto es que a nosotros, el pueblo ecuatoriano, se nos quiera acusar de xenofobia, cuando lo único que hacemos es salir cada mañana santiguándonos para que podamos regresar salvos a casa, y soportar así la irresponsabilidad de un gobernante populachero que se llena la boca de soberanía pero deja abiertas las puertas del país para que se filtren buenos y malos, olvidándose de la necesidad de empleo y seguridad de su propio pueblo.
Hora GMT: 18/Febrero/2009 - 05:03

18/Febrero/2009 a las 11:19
Muy acertado y de gran actualidad el comentario del señor Fernando Daquilema, después de años de vivir en confraternidad con los lógicos problemas que se presentan pero se superan, Colombia y Ecuador han llegado a esta situación, el porque posiblemente todos lo sepamos, pero un comentario de una persona como en mi caso de otro país aconseja guardar prudencia. Durante treinta años viajé a la querida y añorada tierra Ecuatoriana junto a mi familia y nunca, nunca tuvimos el menor problema. Ahora vivimos del recuerdo y de la tristeza de no poder visitar a familiares y amigos. Pero los acontecimientos de los últimos meses realmente nos dejan la sensación de que la campaña del mandatario Ecuatoriano dirigiéndose con palabras descomedidas, acusadoras y desproporcionadas diariamente al “país Hermano de Colombia” han dado sus frutos y se han revivido nacionalismos y odios inexplicables entre dos pueblos que tienen una historia y un pueblo común. Muchas son las voces que en las dos patrias se levantan para acusar y para aconsejar prudencia pero parece que a los mandatarios únicamente les interesan los resultados políticos que sus posiciones requieran. Guardo el mayor respeto por el pueblo y la Republica del Ecuador y hemos admirado las luchas y resultados que han obtenido cuando creen estar mal gobernados, Pero algo debe estar sucediendo ahora y mientras eso continué posiblemente sigamos con la sensación de xenofobia.