Claudio Mena Villamar
cmena@hoy.com.ec
1 Le ganamos en el partido al equipo colombiano pero, si recordamos el partido, cuántas angustias se tuvo que pasar. ¿Estamos convencidos de que nuestro plantel es mundialista?
2 En Fregando la pita, Diego Oquendo suele recordarnos cosas importantes. Por ejemplo, en su último fregadero dijo que nuestro canciller en Ginebra "llegó a decir que nuestro país vive un 'período de oro de los derechos humanos'".
3 ¡Las cosas que se dicen! Este papel que las recibe suele plantearnos que los derechos humanos en este paísito estarán ornados con cualquier cosa, menos con el oro precioso de los derechos humanos.
4 Siempre es necesario y recomendable que el Gobierno se acerque a la prensa, pero "de a buenas", como decíamos de muchachos. Eso quiere decir entrar en un clima de mutuo entendimiento, digamos, de "diálogo".
5 Lamentablemente, el diálogo no existe y, como analizó este periódico en el Análisis de Hoy, que fue ayer, lunes, "el periodismo imposible" empieza a serlo.
6 El artículo 203 del "Código de la Democracia" no debería aparecer con estos planteamientos, ni como código ni, menos, como democracia. Son muchas las cosas que nos prohiben. En primer lugar, no hacer promoción directa o indirecta de cualquier forma de mensaje a favor o en contra de un candidato.
7 Una campaña electoral en cualquier país del mundo es imposible que exista con la disposición de ese artículo 203 que usted acaba de leer. En consecuencia, la campaña electoral dejará de existir, así, como usted lo oye.
8 Un proceso electoral, en cualquier país del mundo, no puede realizarse si el posible votante no tiene alternativas entre los candidatos que se presentan para escoger al que más le gusta.
9 Eso ya no podrá hacerse, porque los medios de prensa están prohibidos de hacerlo, como establece el "Código de la Democracia". ¡Qué lindo código! El primer cambio que debería hacerse es quitarle el nombre de "democracia".
10 ¿Le pondremos otros nombres? Podría llamárselo "Código de la Desinformática", que suena muy bien. Lo que se busca es que los medios, como lo dice este papel, se sometan a una autocensura enorme para no ser acusados de actuar en función de otro aspirante o de otra tesis política.
11 El votante, según lo que se quiere hacer, no sería sino un ser neutralísimo. No podrá ser llamado ciudadano, porque se le ha quitado su derecho primigenio de escoger a quienes mejor le parezcan para representarlo, lo que le imprimiría el carácter de DEMOCRACIA .
Autor: Claudio Mena - cmena@hoy.com.ec Ciudad Quito
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