No es un texto clásico de recetas gastronómicas. El sabor de la memoria, escrito por Julio Pazos, es una obra que rompe los moldes de los tradicionales libros de cocina y aporta grandes novedades a lo culinario.
Eso queda demostrado en el prólogo de la obra, en donde Simón Espinosa escribe: "Es un libro único porque combina arqueología y tradición, antropología, crónica e investigación con filosofía lingüística, a más de calidad y variedad en las ilustraciones sobre el importante asunto tratado: cuál es la comida de los quiteños desde su despertar humano en la hoya del río Guayllabamba allá en la prehistoria, hasta el remolino de nuestros días de combo y comidas enlatadas".
Julio Pazos, con un riguroso sentido analítico, estudia los productos originarios, los cambios en los sabores, los aportes de nuevos productos y la introducción de curiosos recursos para la elaboración de los exquisitos platos.
Las ilustraciones especializadas de Juan Manuel Carrión presentan la variedad de especies animales y vegetales que los quiteños empleaban en sus platos. Las composiciones fotográficas de Jorge Vinueza, por su parte, recogen los utensilios donde crepitaron, en su tiempo, los preparados de remoto sabor. Las suculentas recetas del chef Santiago Pazos Carrillo completan la obra.
El libro, dividido en 11 capítulos, invita a lector a un recorrido en donde pondrá encontrar algunas delicias tradicionales como sopa de puré, tortillas de papa, judías a lo paisano, pollo sudado, chanfaina, locro de fréjol y de ocas, lomo de vaca, entre otros.
El libro fue presentado el sábado pasado, en el Centro Cultural Itchimbía, en la ciudad de Quito. (SV)
Glosario culinario
En el libro se utilizan diversos términos para nombrar a varios platos. Aguado: guisado de gallina o pato elaborado con cebolla, tomate, condimentos y arroz. Caca de perro: Se llama también "colación de pobre", es maíz tostado y envuelto en capa de panela.
Cariucho: plato de papas enteras, carne frita y salsa con ají. Chifimote: choclo desgranado mezclado en fréjol tierno y cocinados juntos. Champús: colada de harina de maíz con dulce, jugo de naranjilla, granos de mote pelado y hojas de naranjo, todo cocido en conjunto. Se sirve especialmente el día del Corpus. Picadillo: en el Ecuador, mezcla de cebolla blanca, culantro y perejil picados muy finamente que se pone en los caldos.
Palabra en el tiempo
El cóndor y el colibrí
Por Jorge Dávila Vázquez
El cóndor y el colibrí (Colección Paralela 4, CCE, Núcleo del Azuay, 2008) es la segunda novela histórica de César Hermida Bustos; la primera, De nostalgias y olvidos (sobre el polémico José Domingo Lamar), apareció hace algunos años.
El autor ha heredado de su padre, el notable galeno César Hermida Piedra, su inquietud por todas las ramas del saber. Su condición de médico, que ha desempeñado altas dignidades internacionales, su vocación para tan altos menesteres como los de la medicina, no le han impedido lanzarse en busca de los caminos, a veces tortuosos, de la escritura.
En su nuevo intento de novela, logra interesantes aciertos. Da vida literaria, a Manuel J. Calle, el periodista inmortal, y al célebre ideólogo del liberalismo, José Peralta. El ambiente de fines del siglo XIX e inicios del siglo XX, que logra crear (especialmente algunas evocaciones de la Cuenca de entonces, que están entre lo mejor que se haya escrito al respecto), la humanidad de los personajes, la frescura de su lenguaje, hacen del libro algo tan intensamente coloquial, próximo, que solo extrañamos una soltura mayor, la que corresponde a una obra de ficción, propiamente dicha, y por ello, las referencias netamente históricas -a las que el autor no parece querer renunciar- resultan un tanto excesivas, porque supeditan a ellas la gracia y la fluidez de la narración.
La novela -distancias salvadas- tie
Hora GMT: 14/Junio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
