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Climax Libitum Quartet 'energiza' al jazz

Publicado el 07/Junio/2009 | 00:05

Cuarteto de música contemporánea

Con una expresión electrónica dio inicio el concierto de jazz del Climax Libitum Quartet el jueves pasado.

Juan Esteban Valdano impone su estilo en el piano. La fuerza de sus acordes es, desde el inicio, ovacionada por el público del teatro Variedades Ernesto Albán. Minutos más tarde, la mirada del público se dirige a las manos de Felipe Luzuriaga (violín), pues "su destreza es impresionante". "Es un joven muy virtuoso", comenta Inés O"Brien, espectadora.

Cuasa 2, una obra compuesta por Valdano, "inspirada en el sonido de los átomos", según el compositor, entra en escena. Luego, se manifiestan grandes espacios de silencio con intensas vibraciones en el violín, complementada con la fuerza del bajo de seis cuerdas ejecutado por José Luis Márquez. "Me impresiona la suavidad y la agilidad con la que el joven toca el bajo, saca un sonido maravilloso", expresa O"Brien.

"Luego de varias investigaciones enfocadas en las formas, densidad y sonidos de los átomos, logré esta composición", explica Valdano, mientras entraba en escena otra de sus composiciones: Cuasa 1. Con la misma técnica, Valdano eleva la potencia del sonido. Toca con más fuerza y los efectos producto de su ejecución se fusionan con el sonido del bajo, batería y violín. "¡Bravo!", dicen algunos en voz alta.

Las luces se apagan y Valdano se queda solo en el escenario. El piano se convierte en protagonista. Ágiles acordes, altos, se contrastan con sonidos graves, fuertes, provocando en el público una "sensación de energía que fluía entre las personas", de acuerdo a Karen C. "Conozco a Juan Valdano desde hace mucho. Siempre compra libros de física y biología. Lee muchísimo sobre células. Ahora veo para qué, pues todo lo que ha leído lo aplica en sus composiciones con gran genialidad. Es muy talentoso", manifiesta Susana Bossano, que asiste al espectáculo junto a su esposo.

"Me encanta la vibración que produce el violinista, es bellísima. Su expresión es maravillosa", opina O"Brien.

Una pieza "cargada de energía" es ejecutada por el cuarteto. Entra en escena el bajista. La agilidad de sus manos impresiona al público.

Minutos después, Carlos Albán maravilla al público. Deja de lado las baquetas y toca con las manos. El público los ovaciona. La intensidad musical sube, el concierto llega a su fin. El público, de pie, despide a los músicos con un fuerte: ¡Bravo! (DS)

Hora GMT: 07/Junio/2009 - 05:05

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