Lila Flores materializará el dulce proyecto que desapareció hace seis años, cuando el grupo tropical conocido como Las Chicas Dulces decidió disolverse luego de su última gira por España.
Con mucho orgullo y entusiasmo, Lila (voz principal y mentora del proyecto) comenta que sus chicas están listas para regresar y prometen estar más recargadas y prendidas que nunca.
Luego de experimentar como solista y participar como madrina en el reality de Gamavisión Cantando por un sueño, Lila inició un proceso de castings para elegir al nuevo grupo que pondrá a bailar con su quinto disco, llamado Chicas dulces recargadas. A pesar que de las integrantes originales solo quedan Lila y Maritza Vilche, las nuevas jóvenes: Salomé Sánchez, Bianca Villegas y Paola Echeverría, prometen mucho ritmo, como cuando se dieron a conocer con las canciones: Pecado mortal, Amor gitano y Me voy a emborrachar en 1995.
Tenemos algunas sorpresas preparadas, vamos a incursionar en ritmos como la bachata y estamos seguras que les va a gustar, agrega Lila, quien, luego de un año de trámites y obstáculos para legalizar la patente de las canciones a su nombre, puede respirar tranquila.
Fue un año de mucho trabajo, no solo porque no fue fácil encontrar a chicas que se ajusten al estilo, sino por los problemas con Wendy Vera, otra de las mentoras del grupo, con quien me tocó negociar los derechos de autor. Por ahora, promocionan el sencillo Funky town, una adaptación del tema ochentero, pero en versión bailable. (VLA)
Entrevista a Juan Fernando Velasco, cantautor ecuatoriano
"Nunca me imaginé vivir algo como esto"
¿Quién es? El artista se inició en el mundo musical con la agrupación Tercer Mundo. Actualmente es solista y su disco A tu lado logró una nominación al Grammy
¿Cómo puede la música aportar para que exista paz en el mundo?
Los músicos tenemos la capacidad de convocar a miles de personas, y cuando aprovechamos este particular nos convertirnos en una especie de puente que permite que la gente se transforme en protagonista y logre sus objetivos. Lo que ocurrió el domingo en la frontera colombo-venezolana es una muestra palpable de lo que nosotros, como artistas, podemos lograr con nuestra música y lo que las personas pueden hacer si se unen. El mensaje no puede haber quedado más claro: la gente quiere paz.
¿Qué significa la palabra paz para usted?
La paz es la ausencia de guerra. Un mundo sin guerras ni conflictos estaría lleno de niños que crecen saludables, que juegan y asisten a la escuela y ven a sus padres felices, con un trabajo digno y con muchas oportunidades.
¿Qué fue lo primero que pensó cuando vio a miles de personas portando banderas de Ecuador, Colombia y Venezuela, juntas y listas para escucharlos cantar?
En ese momento creo que mi mente no estaba conectada conmigo, sino mi corazón. Cuando se esta ahí no se piensa, sino que se siente, y yo sentí una emoción muy grande que me erizó la piel. Recién allí, cuando atravesaba el puente Simón Bolívar junto a Juanes, Alejandro Sanz, Miguel Bosé y Juan Luis Guerra, me di cuenta de la magnitud de este evento histórico.
¿Alguna vez se imaginó que usted podría formar parte de un evento de esa magnitud?
Nunca. Esas cosas no se pueden imaginar ni teniendo poderes adivinatorios (risas). En realidad no hubiese pensado vivir algo así ni en mis sueños más optimistas, porque no solo fui parte de algo tan lindo, sino que sentí que verdaderamente tocó el corazón de todos nosotros.
¿Cuando ya terminó todo, qué fue lo primero que hizo?
La primera reacción de todos fue darnos un enorme abrazo. Fue una situación de poco cerebro y mucho corazón. Hubo hasta lágrimas.
¿A su criterio, qué fue lo que caracterizó y marcó el ambiente del concierto?
Que no estábamos en la posición de artis
Hora GMT: 20/Marzo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito













