Pedido de asilo político al estado ecuatoriano
La madre de Julian Assange presentó ante el canciller Ricardo Patiño información sobre el caso de su hijo y le habló de sus miedos por el destino que enfrentaría el exhacker
Vestida de negro entero y con el rostro afligido, Christine Assange, madre del fundador de Wikileaks, Julian Assange, se reunió ayer en el Palacio de Najas con el canciller Ricardo Patiño.
El objetivo de esta madre australiana fue el abogar para que Estado ecuatoriano le otorgue el asilo político a su hijo, quien desde el 19 de junio permanece refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.
Ella aseguró que el Gobierno de Australia dejó desprotegido a su vástago, al punto de amenazar con cancelarle el pasaporte y ofrecer a los Estados Unidos la ayuda necesaria para su detención. Por eso vino hasta el Ecuador para exponer los temores que tiene por las posibles consecuencias de las revelaciones que hizo Julian a través de Wikileaks.
El diálogo entre la madre del exhacker y el canciller se dio a puerta cerrada y duró poco más de dos horas. Luego, en conjunto se dirigieron a la prensa, en compañía de una traductora, quien repitió en español las declaraciones de Assange, que previamente habían sido anotadas.
Christine Assange, con voz pausada, narró el caso de su hijo y dijo que "es perseguido por los Estados Unidos, únicamente por decir la verdad".
Según la madre, el Gobierno estadounidense podría acusar, procesar y hasta condenar a muerte a su hijo por espionaje debido a la difusión de los cables diplomáticos que hizo públicos.
Al momento, Julian Assange es requerido por la justicia sueca por dos supuestos delitos sexuales.
Ella aseguró que tiene pruebas de la existencia de un Gran Jurado, que se reúne en secreto en el estado de Virginia (Estados Unidos), que estaría analizando evidencia para posibles cargos contra Julian.
Según su explicación, este Gran Jurado tiene cuatro abogados, no cuenta con un juez y tampoco permitiría ningún material para la defensa de su hijo.
Además, narró una serie de torturas que le habrían aplicado al exmilitar estadounidense Bradley Manning, acusado de filtrar cables diplomáticos a Wikileaks, a quien posiblemente lo presentarían como evidencia en el caso y lo harían testificar contra Julian.
Las torturas que habría recibido Manning, así como otros ciudadanos australianos en Guantánamo, "aterrorizan" a la madre por la suerte que podría correr su vástago, más aún cuando, según su declaraciones, algunos medios de comunicación estadounidenses habrían pedido la ejecución del exhacker.
Con visible consternación mostró a la prensa tres fotos de un niño sonriente de cabellos dorados.
Eran las imágenes de su hijo cuando tenía dos, cuatro y once años respectivamente.
Cuando alguien le preguntó su sentir al ver a su hijo sin libertad y bajo las posibles sanciones que enfrentaría se quebró y debió salir con lágrimas en los ojos.
A su regreso aseguró que como toda madre busca proteger a su hijo y, aunque no puede estar con él físicamente, trata de ayudarlo.
Comentó que sus líneas telefónicas están intervenidas y monitoreadas por lo que no pueden hablar con libertad, y, además, que su nieto, de 21 años, recibió amenazas de muerte.
Reponiéndose, dijo que pese a lo que están pasando son muy fuertes y tienen la justicia de su lado, además del apoyo de mucha gente, y saben que Wikileaks y Julian están haciendo algo bueno.
De su parte el canciller Patiño aseguró que ya se han dado las conversaciones con las autoridades británicas sobre las preocupaciones ecuatorianas en el caso Assange, pero que en consideración a que en ese territorio se están dando los Juegos Olímpicos la respuesta sobre el asilo se dará posterior al evento deportivo. El funcionario dijo que estaba sorprendido por la información que le entregó la señora Assange y seguirán en el análisis de la situación.
Según Patiño, hasta el próximo jueves se concretarían reuniones entre Assange y las autoridades de la Asamblea Nacional, así como con el presidente Rafael Correa. (ABT)
Un regalo fue la chispa que creó al hacker australiano
Christine Assange se casó a los 17 años
La primera computadora que tuvo el australiano Julian Assange fue una Comodore 64. Se la regaló su madre, Christine Assange, cuando él apenas tenía 16 años. La Comodore tenía algo especial, un puerto que permitía conectarse a la web.
Era el año 1984. La red no era muy conocida. Pero se puede decir que gracias a ese regalo, Julian dio sus primeros pasos en el mundo web y llegaría 25 años depués a utilizarla de tal forma que empezó a filtrar documentos secretos del Gobierno de los Estados Unidos.
Cuando Assange empezó con sus experimentos de codificación para ser un reconocido hacker (como lo afirma un perfil de la CNN), había terminado una etapa durísima para el adolescente, que hasta esa época había estudiado en 37 colegios.
Dos matrimonios
Breet Assange era un director de teatro. En 1972 se casó con Christine, quien tenía 17 años y un hijo de un año, el pequeño Julian, que había nacido en Townsville, Australia, el 3 de julio de 1971. Brett le dio su apellido a Julian y junto con Christine montó una compañía de espectáculos teatrales itinerante.
El apellido Assange es una forma inglesa de la expresión Ah Sang, que en cantonés significa Sr. Sang. Brett Assange es descendiente de un inmigrante chino que fue a Australia en el siglo XIX, y de quien se especula que era un pirata. Mientras tanto, Christine, cuyo apellido de soltera era Hawkins, descendiente de inmigrantes irlandeses y escoceses.
Christine se divorció de Breet Assange y volvió a casarse, en 1979, con Leif Hamilton, un músico de una banda de new age, con quien tuvo otro hijo.
Sin embargo, este segundo matrimonio no prosperó y la custodia del hijo de la pareja hizo que Christine tuviera que huir con sus dos niños y vivir en varias ciudades durante cinco años, de ahí que Julian haya estudiado contabilizado 10 ciudades de residencia y 37 colegios, muchos de ellos por apenas un día, hasta que la situación de la custodia se solucionó.
Un secreto más.
Mendax fue el apodo con el que Julian Assange había despuntado en el mundo de los hackers. A los 20 años fue descubierto por la inteligencia australiana como uno de los artífices de intervenir Nortel, una compañía de comunicaciones y varias organizaciones más, por lo que pudo haber sido condenado hasta 10 años. Pero fue perdonado por su complicada niñez, como aparece en un reportaje de la revista The Newyorker.
Con todo ese recorrido, en la novelesca vida de Julian Assange se abrió un nuevo capítulo: el día en que conoció a su verdadero padre.
Según el dairio londinense The Guadian, Julian fue producto de un breve romance entre su madre, Chrsitine, y un activista John Shipton. Los dos se encontraron durante una protesta por la guerra de Vietnam, en una tienda de antiguedades.
"Es poco lo que se conoce acerca de esta relación (entre Christine y John), excepto que terminó cerca del primer cumpleaños de su hijo, sino antes", dice el diario londinense. (JRI)
El arte de usar causas insólitas
Análisis
Un gesto Materno nunca está demás. La madre de Julian Assange hizo ayer su labor en Quito: agradeció al Gobierno por acogerlo en la embajada en Londres y, hurgando en álbumes de familia, pidió que le otorguen el asilo político a su hijo. Un gesto materno, entonces, que la honra pero que no incide, en absoluto, en la situación. Primero porque sin su intervención, el Gobierno ya había mostrado un creciente interés por intervenir en este caso. Y dos, porque lo que ocurre en Quito no altera, en lo más mínimo, el estatus de Assange en la capital ingelsa.
Internamente, en cambio, el caso Assange sirve al Gobierno. Le da una oportunidad de estar en la agenda noticiosa mundial, una vez que Hugo Chávez y sus extravangancias han abandonado la escena. Ecuador no tiene posibilidad alguna de negociar con Gran Bretaña en este campo. Puede, sin embargo, repitiendo tesis insostenibles como aquella de que Assange pudiera ser extraditado a Estados Unidos y sufrir allí la pena de muerte, aceitar viejas tesis antiimperilalistas. Esto le permite hacerse abogado de causas poco rentables para el interés nacional, como defender el régimen iraní. O decir que Assange es perseguido político.
Ciudad Quito






