Negociación tardó una década
El proyecto cuenta con un 51% de capital ruso. El 49% restante es japonés
PEKÍN. China comenzó las obras del oleoducto que transportará petróleo desde Rusia, un proyecto que costó una década de negociaciones y que es vital para las necesidades energéticas del país asiático.
Las obras del tramo chino comenzaron en el distrito fronterizo de Mohe (provincia nororiental de Heilongjiang), con una ceremonia a la que asistió el viceprimer ministro Wang Qishan, según informó la agencia oficial Xinhua.
Las obras del oleoducto, que en la parte rusa ya comenzaron el 27 de abril, se prolongarán hasta la segunda mitad de 2010.
La construcción, de 5 200 kilómetros, llevará crudo desde Siberia Oriental hasta la ciudad china de Daqing, principal centro de refinado en el país asiático.
Cuando comience a operar, en 2011, se espera que transporte 15 millones de toneladas de crudo anuales a China, el segundo mayor consumidor e importador mundial de petróleo.
Tras casi una década de negociaciones, Rusia y China rubricaron en febrero de este año el acuerdo de construcción del tramo chino.
El proyecto, que parecía estancado, se animó después de que la corporación rusa Transneft, que ostenta el monopolio de la construcción de oleoductos en Rusia, y la mayor petrolera del país, Rosneft, suscribieran un acuerdo con el Banco de Desarrollo de China por el que este les dará un crédito por $25 mil millones.
Liao Yongyuan, vicepresidente de la Corporación Nacional de Petróleo de China, dijo que la construcción del conducto entre China y Rusia juega un papel importante para diversificar los canales de importación de petróleo de China y salvaguardar la seguridad energética de este país. . (EFE)
Hora GMT: 20/Mayo/2009 - 05:14
