Análisis de HOY
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José Ignacio Chauvin, ex subsecretario del Ministerio de Gobierno y militante de Alianza País, hasta ahora ha tratado de politizar un caso de narcotráfico que pone al Ecuador como intermediario entre la narcoguerrilla de las FARC y los grandes carteles de la droga mexicana, los mismos que ahora han transformado a México en una zona de guerra sangrienta, con personas decapitadas, torturadas y asesinadas de las formas más crueles e inhumanas posibles. Las FARC hace mucho que dejaron de ser un grupo guerrillero que busca reivindicaciones sociales y la transformación de la sociedad en una justa y solidaria, porque todo el terror que sembraron con los secuestros, atentados, reclutamiento forzoso de niños y masacres en una guerra sin cuartel con los grupos paramilitares, con quienes compiten en su colaboración con los grandes carteles de la droga y el terror, dice todo lo contrario.Así que no basta con decir que se es un revolucionario o que hay un complot contra el Gobierno para tratar de ocultar su verdadera relación con los Ostaiza, a los que Chauvin conoció en plena campaña electoral.
Si era tan amigo de Raúl Reyes, el segundo al mando de las FARC, por qué él no le contó que había montado un campamento en Ecuador; porque sigue gritando que es admirador de las FARC cuando su amigo, con el que se reunió siete veces, suponiendo que lo que dice ahora sea la verdad, le ocultó información, no le dijo que mientras hablaba con él estaba violando la soberanía ecuatoriana.
Los complots siempre aparecen cuando queremos ocultar nuestras culpas, nuestras mediocridades.
Es fácil culpar a los otros, es fácil ser víctima y decir verdades a medias. Es fácil decir que en Colombia hay la narcopolítica y que Ecuador es una isla de paz.
Lo difícil es enfrentar realidades, lo difícil es reconocer que hay un problema serio para la seguridad nacional, porque en la frontera opera un grupo que justifica una lucha armada basada en el terror y en el tráfico de drogas. Que el territorio que ellos controlan es como un panal para los grandes carteles que siembran el terror donde quiera que se asienten.
Y eso lo debe reconocer el Gobierno y exigir y dar todas las facilidades a la Fiscalía y a la Policía para que investiguen, para que eviten que nuestro país se vea envuelto en una ola de pánico. Porque eso es lo que han sembrado las FARC en Colombia, eso es lo que están haciendo los poderosos carteles mexicanos, por eso es necesario aclarar hasta la saciedad este tema.
Hora GMT: 26/Febrero/2009 - 05:11

26/Febrero/2009 a las 07:30
Una persona que grita a voz en cuello que es admirador de asesinos no es sino un psicópata. No es un argumento de defensa el decir que el mantener una "amistad" no es compartir las mismas actividades, refiriendose al narcotráfico y las prácticas que son usuales en las farc como el asesinato, secuestro, bombardeos, terrorismo, etc, etc, etc...
Lo que nos parece escandaloso y censurable es que personajes que se declaren admiradores y amigos de asesinos ocupen cargos estatales de seguridad y asesoría de un gobierno que fue elegido como democrático. El señor Correa subió al poder porque el pueblo lo eligió, pero el pueblo no eligió a un terrorista, caudillo, guevarista, asesino, que defiende ideales que son lejanos a los ecuatorianos. O si hay simpatizantes de esta manera de pensar, antes eran inofensivos, o se creía eso por lo menos, porque eran guevaristas, guerrilleros de cafatín, ahora son los que gobiernan al país con políticas que nos han conducido al peor caos de muchas décadas.
Si Colombia grita en repetidas ocasiones NO MAS FARC siendo el país de Amárica que ha sufrido este flagelo por décadas, por qué hoy Ecuador es permisivo y ampara a este tipo de personajes que no traen más que destrucción?
Yo no creo que los ecuatorianos hayamos elegido democráticamente el terrorismo, la guerrilla, los asesinatos selectivos, el secuestro, la delincuencia, el narcotráfico, para hoy tener que ver, que estos son lo personajes que asesoran y tienen el visto bueno del gobierno. Ecuador era un país democrático, ahora es un campo de vacaciones de narcoguerrilleros. Correa ha importado la guerrilla y todos sus problemas. ¡Qué bien asesorado está el Presidente!