César Fernández abandonó ayer el pabellón de máxima seguridad del ex penal GarcÃa Moreno de Quito. El pedido provino directamente de la Dirección General de Inteligencia de la PolicÃa.
Su director, el general Carlos Calahorrano, envió ayer el oficio 2004-1202-DGI-PN a la Dirección de Rehabilitación Social. En ese documento se alertaba sobre las supuestas amenazas contra la vida del ex gobernador de ManabÃ, condenado a 16 años por narcotráfico, quien participó activamente en la campaña presidencial de Lucio Gutiérrez.
El miércoles pasado, el Primer Mandatario denunció públicamente que existen presiones del Partido Social Cristiano para que Fernández lo calumnie.
El titular de la Dirección Nacional de Rehabilitación Social (DNRS), Fernando Cassis, confirmó el pedido de Inteligencia policial. “Atendà el oficio suscrito por el general Calahorrano, el cual señala que por operaciones básicas de inteligencia se han establecido serias presunciones de que se atentará contra la vida de Fernández”.
Por eso, Cassis ordenó a las pocas horas su traslado inmediato a la Cárcel Cuatro.
El cambio se realizó rápidamente. 12 miembros del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la PolicÃa custodiaron la salida: unos vigilaron la puerta principal del panóptico y otros las calles contiguas al ex penal GarcÃa Moreno.
Otros agentes, en su mayorÃa vestidos de civil, sacaron la comida, las cobijas, el colchón y varios artefactos eléctricos que Fernández tenÃa en su celda. Todos fueron acomodados en una camioneta del GIR.
A las 13:30, el ex Gobernador manabita salió por la puerta principal de la cárcel. Fernández tenÃa un buen semblante: vestÃa una camisa blanca con rayas celestes, un jean azul y una gorra azul.
Los uniformados lo subieron rápidamente a un Jeep Blazer, de color blanco, sin placas, y con todos sus vidrios polarizados. El carro arrancó y salió a toda velocidad de la prisión. Desde la calle Rocafuerte, en el centro de Quito, el carro fue escoltado por autos policiales y otros sin identificación.
En 15 minutos, la caravana llegó a la Cárcel Cuatro, ubicada en Cotocollao, al norte de la ciudad. El jeep ingresó directamente por la puerta principal de la prisión.
Paradójicamente, esa cárcel ofrece mÃnima seguridad: apenas tiene tres policÃas y fue construida para internar a presos de poca y mediana peligrosidad.
Sin embargo, Cassis anunció que solicitó a la Fuerza Pública que redoble la guardia de la cárcel, mientras Fernández esté internado.
Además, aseguró que esta medida será temporal y que solicitó a la PolicÃa que le entregue más información para despejar las presunciones de amenazas contra Fernández.
“Luego de este estudio nuevamente será llevado al ex penal GarcÃa Moreno”.
El meollo
El presidente Gutiérrez dijo, anteanoche, que Fernández era presionado para que lo calumnie. A las pocas horas lo trasladaron.
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