Por las radios, La Corporación y el registro civil invitan a los menores de entre 16 y 18 años a obtener el documento gratuito. Al registro civil se le acaba la plata para emitir las cédulas gratuitas

La entrega de cédulas a los jóvenes, la nueva herramienta de la campaña en Guayaquil
En el puerto principal y en Quito se escuchan campañas promocionando los servicios gratuitos de la corporación municipal y del Registro Civil. Los jóvenes son el grupo objetivo
A cinco días de que el Registro Civil de Guayaquil ponga en marcha la primera fase del Plan Piloto, la pugna entre el Gobierno y el Municipio toma un giro electoral.
La Corporación Municipal y el Registro Civil impulsan, por cuerdas separadas, campañas de cedulación gratuita para los cerca de 630 mil jóvenes entre 16 y 18 años, que están habilitados de sufragar el 26 de abril próximo.
Desde 2007, el Régimen empezó a allanar el camino jurídico para que la competencia del Registro Civil retorne al Estado. Primero fueron las declaraciones del mandatario en relación a la eliminación de las corporaciones; luego, en marzo de 2008, se declaró en emergencia al sector y, en concordancia a la Ley de Contratación Pública, se llamó a concurso público para la modernización tecnológica de la dependencia.
Para octubre entró en vigencia el nuevo marco constitucional para reafirmar, a través del Art. 261, numeral 3, que es potestad del Estado el registro de personas. Y, a partir de ese momento, comenzó la disputa pública, encabezada por el gobernador del Guayas, Francisco Jiménez, con las autoridades municipales y de la Corporación.
Según el director general del Registro Civil, Fernando Navia, la cedulación gratuita para los jóvenes es fruto de su iniciativa y anunció que se extenderá el servicio hasta el 3 de febrero.
Navia se mostró gustoso de que la Corporación acogiera su idea. Asimismo, dijo estar abierto al diálogo con el director del organismo municipal, Olivier Dumani, quien señaló que en los dos años de servicio a los guayaquileños se han emitido alrededor de 400 mil cédulas a $10 cada una.
"Cuando el ciudadano la pierde o se la roban, la restitución cuesta $12, y es gratis para los jóvenes de entre 16 y 18 años", sostuvo.
Navia ratificó que el servicio que brinda la Corporación es de buen nivel y aceptó la validez del documento, porque inclusive lleva la firma de la Dirección. Pero indicó que, con la nueva Constitución, la responsabilidad es del Régimen. Y está consciente de que el nivel tecnológico alcanzado por la Corporación es superior al que posee su institución. No obstante, Dumani no descartó la compatibilidad de ambos documentos. (Ver Pág. 4). Esto mientras en las radios porteñas y quiteñas se escuchan jingles de la Municipalidad y del Registro Civil, en los que se convoca a los jóvenes a cedularse.
Según el analista político, Santiago Basabe, la disputa entre la municipalidad y el Gobierno se resume en quién capta la atención de los jóvenes. "Así, la cédula se convierte en una herramienta de campaña para quienes son fácilmente manipulables", comentó.
Andrés Seminario consideró que la oferta de gratuidad es una consecuencia de la Constitución, que establece el voto facultativo para los jóvenes. "Este grupo es influenciable, porque está en proceso de formación", dijo. (VG)
Un servicio con costo y con comodidad
El registro civil municipal no permite ventas ambulantes ni tramitadores
El área de cedulación del Registro Civil Municipal siempre está copada de personas. Diariamente, esa entidad entrega entre 800 y 1 000 documentos de identidad y ciudadanía a los usuarios que residen en el cantón Guayaquil.
La Corporación promocionó su trabajo bajo los principios de agilidad y comodidad. Y la realidad no difiere de aquello. Los usuarios están siempre informados sobre cómo realizar sus trámites y casi siempre esperan con orden su turno sentados cómodamente en una sala con aire acondicionado.
Sin embargo, los 20 minutos que en teoría debería durar el trámite se pueden extender a 40 minutos y en ocasiones pueden superar la hora.
El proceso empieza en la puerta principal del edificio, ubicado en la ciudadela Martha de Roldós, en el norte de Guayaquil. Un guardia privado se para delante de la columna de personas que llegan al Registro. Él los orienta y les dice a qué oficinas deben ingresar y qué documentos necesitan.
Si el usuario desea renovar su documento de ciudadanía debe primero pagar $10 en las ventanillas del banco que se encuentran en las misma dependencia. En caso de pérdida, la tasa es de $12. Esa gestión puede durar entre 10 y 15 minutos, dependiendo de la cantidad de personas que esté en la columna. Si es la primera vez que se quiere obtener el documento, la cédula es gratis.
Con el certificado de pago se obtiene también el turno para pasar a uno de los 20 módulos donde se receptan los datos del usuario. Es precisamente en esta etapa donde el trámite se prolonga.
"Pensé que iba a salir en media hora con mi cédula, pero han pasado casi 60 minutos y aún no me la entregan", señaló Iván Romero, quien había pedido permiso una hora en su trabajo para hacer el trámite.
Pero ante todo esto resalta la comodidad y la organización. Las mujeres embarazadas o con niños en brazos y las personas de la tercera edad tienen turnos especiales y reciben atención personalizada.
"Acá tenemos un lugar donde sentarnos mientras esperamos, y donde cubrirnos del sol y de la lluvia. Las comodidades justifican el valor del documento. El servicio es lo que esperamos los usuarios", agregó Ernesto Castillo, otro de los usuarios.
También hay máquinas especiales que, por $1, entregan copias de las partidas de nacimiento, con firmas electrónicas de las autoridades respectivas.
El comercio informal en esta dependencia no está permitido. El público no puede entrar con ninguna clase de alimentos, a menos que los adquiera y los consuma dentro del bar ubicado en el interior del edificio.
Dicha organización deja también sin espacio a los tramitadores. Un cartel en el ingreso advierte que todo trámite es personal e intransferible. Incluso, para cerciorarse de que quien recibe la cédula es el beneficiario final, se obtiene la huella de su pulgar y esta tiene que coincidir con la registrada en el documento; caso contrario la identificación no sale de la ventanilla de entrega de la Corporación. (LCH)
Tramitadores se disfrazan de fotógrafos
Sacar una cédula de manera ilegal puede tomar entre 20 y 25 minutos
Basta poner cara de preocupación y de desorientación para que los tramitadores caigan al acecho. Aparentan ser fotógrafos, pero cuando algún interesado se les acerca, no tardan en ofrecerle cédulas de identidad, partidas de nacimiento y cualquier otro documento que emite el Registro Civil.
"Venga para ayudarlo" es la frase de presentación y el saludo de los tramitadores. Luego, dependiendo del documento que el usuario necesite, empiezan a recitarle de memoria los requisitos. El valor lo dicen siempre al final.
"Si no tiene la denuncia, nosotros se la conseguimos", le decía el "Colorado" a uno de sus potenciales clientes, que había perdido su cédula e intentaba sacarla nuevamente. "Para que ganes tiempo y no tengas que ir a la Comisaría", continuó diciéndole el tramitador.
La agilidad en el Registro Civil del sur de Guayaquil se ha condicionado a si se negocia o no con los tramitadores. Ellos ofrecen cualquier documento en menos de 20 minutos, mientras que la Jefatura, dirigida por Jimmy Salazar desde el 20 de enero, se vanagloria de entregar partidas de nacimiento y actas en 24 horas.
"Esos trámites antes demoraban entre ocho y 15 días. Ahora solo se tiene que esperar un día. Eso habla del proceso de modernización al que se someten estas dependencias", dijo Salazar, encargado de la Jefatura del Registro Civil del Guayas.
Desde la semana pasada, después de que se posesionó en su cargo, el funcionario dispuso que el área de cedulación trabajara con ocho ventanillas, en lugar de las cuatro que atendían antes, para que el trámite sea ágil. Sin embargo, en la práctica, sacar el documento de identidad es un martirio para los usuarios y por eso recurren a tramitadores.
Pero la existencia o la erradicación de estos personajes no depende, según Salazar, únicamente de la concienciación de los usuarios, sino también de un saneamiento integral del personal que trabaja en las distintas áreas de la dependencia.
"Donde se ponga el dedo sale materia. La corrupción sigue en esta dependencia. Los tramitadores están en la puerta vendiendo cédulas y partidas de nacimiento. Ellos caminan libremente por estas oficinas", relata con naturalidad Salazar, quien, además, afirmó que está combatiendo este problema con agilidad en la entrega de los documentos y con la incorporación de brigadistas que ahora trabajan en la planta.
Según estipula la ley, la renovación de la cédula cuesta $6, pero los tramitadores la ofrecen en $10 y cuando el "cliente" no está totalmente convencido bajan su ganancia en $2, es decir que ofertan sus servicios por $8.
Por el momento y hasta el 31 de enero, esta dependencia entregará cédulas y partidas a quienes llegan de otros cantones y provincias. Incluso en la puerta de ingreso al edificio se encuentra un cartel que advierte: "Los usuarios residentes en Guayaquil deben ser atendidos en la Corporación Municipal".
La modernización arrancará a fines de esta semana, pero los trabajadores no saben cuándo se iniciará. (LCH)





