Los camales clandestinos siguen funcionando en el país, aunque las autoridades municipales desconocen en qué porcentaje
Al año, en el país se faenan aproximadamente 600 mil reses provenientes de los camales legales para el consumo humano.
Pero, esa no es la única carne que llega hasta los comedores de los ecuatorianos. De acuerdo a estimaciones, en Quito, el 30% de la carne de res y en Santo Domingo de los Tsáchilas el 80% de carne de cerdo, proviene de la clandestinidad. Es decir, nadie conoce las condiciones en las que los animales fueron sacrificados y cómo llegaron hasta las ferias libres y mercados.
Según el veterinario y director de Producción de la Empresa Municipal de Rastro de Quito, Ramiro González T., el problema no yace en que la carne sea de burro o caballo. Al contrario, "es saludable cuando el animal es bien tratado...Pero en un país donde se utiliza al animal para el trabajo, y se lo faena para venderlo porque ya está viejo y enfermo no es consumible", comentó.
Esta reacción nace tras la clausura de dos camales ilegales que operaban en el sector de Huayrapungo de San Joaquín y en Cancán de la parroquia Chaucha, en Cuenca (Azuay) y cuya carne de equinos se habría estado expendiendo en esa ciudad, Guayaquil e incluso Quito.
No obstante, según las ordenanzas municipales de Cuenca el faenamiento de equinos es legal desde el 2006, al igual que en Loja, ciudad en la que según el Código Municipal de Higiene y Abasto se permite que "sean sacrificadas especies equinas, pero en camales autorizados".
Tras un recorrido que efectuó este Diario por varios camales de distintas provincias, se constató las condiciones de salubridad y ambientales en las que se realiza el faenamiento. Aunque, tal es el caso de Esmeraldas, en el cantón Río Verde en el que en tres camales apenas existe el agua potable.
Sin embargo, los administradores de las empresas de rastro no pueden dar cifras reales sobre la matanza y expendio ilegal de carne. Así también, las autoridades municipales desconocen la presencia de estos lugares y si se enteran de la existencia de uno de ellos lo hacen por denuncias.
Para el concejal de Quito y miembro del directorio de la Empresa de Rastro, Alfonso Moreno, la erradicación de carne ilegal debe realizarse en conjunto con los ministerios de Salud, Agricultura y la Policía. (SH)
Quito: 'un 30% de la carne es clandestina'
"Alrededor del 25% y 30% de carne que se consume en Quito proviene de camales ilegales", señaló Ramiro González Toro, veterinario y director de Producción del Camal Metropolitano, ubicado en el barrio la Ecuatoriana, en el sur de la capital.
"Hay un consumo de carne consciente e inconsciente de parte de la gente, ya que al momento de servirse un plato del producto no sabe de dónde proviene. Si es de res o equino (caballos, burros, entre otros)", agregó.
Así, desde las 05:00 hasta las 16:00, 170 trabajadores llenan con su presencia las frías y extensas instalaciones de este centro de desposte de bovinos, caprinos, y porcinos, que inició sus actividades hace 14 años, una vez que se clausuró el antiguo Camal de Chiriyacu, también en el sur.
Datos de González señalaron que a diario se faenan 600 reses, 70 por hora, en una jornada de ocho horas. Unas 5 000 mensuales y 70 mil al año. Y en el país no menos de 600 mil anualmente. De ellas, el 85% del vacuno que cubre la demanda del Distrito Metropolitano procede de Manabí, Los Ríos y el Oriente; y entre el 5% y el 10% es serrano.
Mientras que, 180 cerdos, 250 borregos y aproximadamente 200 cabras son faenadas diariamente en el mismo centro.
Allí esta actividad tiene un costo de $21,40, que en el día representan $12 840, según contó Jorge Pinto, gerente de la entidad. "Ayudan a la autogestión de la empresa, que anualmente requiere para mantenerse $3 millones, pues cubrimos el 50% de la demanda en la ciudad", acotó. Mientras, el camal, cuya administración es del Cabildo quiteño, prevé "hacer una reingeniería que le permita comercializar el producto para obtener ingresos económicos para inversión en mejoras y mantenimiento".
Según González, la carne que se procesa en la empresa está garantizada y se puede adquirir en los 80 mercados y plataformas de ferias libres de la urbe. (SH)
"Quiero pensar que esa carne no entró a Quito"
Entrevista
Alonso Moreno, concejal de Quito y vicepresidente de la Comisión de Ambiente de la Municipalidad de la capital
El concejal de Quito contó que próximamente la Empresa de Rastro de la ciudad, se convertirá en comercializadora de carne para garantizar la calidad del producto bovino.
¿Ingresó a Quito la carne en mal estado que se decomisó en Cuenca (Azuay)?
Quiero pensar que esa carne no entró a Quito... lo que sí garantizo es que la carne que se vende en los 80 mercados de la ciudad es vacuna. Además, se ha pedido un inventario de estos camales y oportunamente intervendremos...
¿Existen centros de faenamiento clandestinos en la ciudad?
No hay que descuidar que existen camales clandestinos en los alrededores de la urbe, pero vamos a clausurarlos a través de la Secretaría de Ambiente del Cabildo.
¿Cuántos de estos camales se han identificado?
Espero que no sean muchos, porque nosotros abastecemos al 65% en la ciudad, otro porcentaje abastece la empresa privada; entonces debe ser un mínimo (porcentaje) la operación de los camales ocultos.
¿Cómo garantizar que la carne que se consume sea segura?
Para ello la Empresa Municipal de Rastro está haciendo una reingeniería interna que proximamente le permita vender carne directamente a los consumidores, lo que garantizará que el producto sea confiable. (PRN)
Santo Domingo: 80% de cerdos se faena en sitios clandestinos
en la provincia colorada, un 80% de porcinos se faenan aún en lugares clandestinos dentro de la zona urbana.
Según Patricio Intriago, veterinario del camal de la ciudad, la entidad no tiene cifras del procesamiento ilegal del ganado vacuno.
"Ahora se elabora un mapa de erradicación con la ayuda de las autoridades municipales", dijo.
El problema se debe a los inconvenientes por las condiciones sanitarias en el camal municipal que, hasta diciembre de 2009, estuvo bajo custodia de la Comisaría de Salud.
Según Patricio Reyes, administrador del camal, el Cabildo ha invertido más de $100 mil en la rehabilitación de equipos que se prevé se entreguen este día.
El promedio de ganado que se faenó hasta fines del año pasado constó de 96 bovinos y 38 porcinos diarios, mientras el cobro de la sisa es de $9 para los vacunos y $5 de los cerdos.
El intendente de Policía, Víctor Alcívar, admitió que los operativos de control se organizan cuando se registran denuncias de faenamiento ilegal, sobre todo de caballos o asnos en las zonas rurales de la provincia.
Según Reyes, se encuentra en marcha el proyecto del camal regional que abarcaría a cinco provincias. No hay fechas. (LFA)
Esmeraldas no tiene cifras del desposte clandestino de reses
El elevado precio del faenamiento de reses en Esmeraldas es, a decir de dos proveedores de reses, la razón para la existencia de camales clandestinos en dicha provincia.
Homero Cervantes y Roque López coincidieron en señalar que el factor económico es un decisivo para la competencia desleal.
Los ganaderos se refieren al pago de $15 y $20 por el faenamiento de cada cabeza de ganado vacuno y porcino, respectivamente, que cobra el camal regional que funciona desde hace dos años y medio en la parroquia San Mateo. En este lugar se faenan unos 35 bovinos y 17 porcinos al día.
sin embargo, el alcalde Ernesto Estupiñán justificó los costos por los sistemas automáticos y de transporte refrigerado hasta el sitio de expendio que se implementaron.
"Anteriormente el ganado se lo sacrificaba en un sitio inmundo y sin garantías sanitarias", dijo.
En los demás cantones esmeraldeños la situación es diferente. Por ejemplo, a los tres camales del cantón Río Verde apenas se los dotó de agua potable, pero no existen las condiciones adecuadas para faenar reses. Pese a ello, la provincia no tiene cifras estimadas del desposte clandestino. (LFA)
Guayaquil: el control se aplica en la venta de reses en carreteras

Los animales que llegan al Camal Municipal de Guayaquil, ubicado en el sur de la ciudad, provienen de varias provincias del país.
Sin embargo, Rómulo Chedraui, jefe de Inspección Sanitaria, aseguró que el centro tiene estándares requeridos de calidad que se cumplen.
"Todo animal que ingresa debe tener un certificado de la Comisión Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa (Conefa)", señaló. El camal, en el que se faenan diariamente alrededor de 500 animales, cuenta con médicos veterinarios y una jefatura sanitaria que controla la sanidad del animal antes y después del procesamiento.
Jorge Mosso, coordinador del camal, indicó que para el ingreso se cobra una tarifa "asequible". Por ejemplo, por bovino faenado $4,50; caprino $ 2,55; y porcino $2,55. El camal recibe al mes alrededor de $47 187.
Para evitar el faenamiento ilegal se cuenta con la colaboración de la Policía, que controla a los comerciantes de animales por la carretera. "Así se evita la venta ilegal de reses. El control se ha dado hace 14 años, para dar seguridad al consumidor", acotó.
Casi 32 animales son faenados aproximadamente por hora, por lo que cuentan con 43 faenadores.
Marcelo Hidalgo, jefe de Producción, indicó que las aguas residuales son tratadas con el objetivo de no contaminar. La sangre y el excremento son evacuados por una compañía.
Además, se aplican químicos para desinfectar el área del corral para tratar los malos olores. Eso ha permitido mantener el camal en un lugar poblado, en el barrio Cuba, en el sur de Guayaquil.
Se utilizan pistolas con proyectiles táctiles de 150 pci de fuerza. Los animales son llevados hacia los cajones de sacrificio, en donde se aplica el proyectil para hacerle un orificio en la cabeza del animal y así poder sensibilizarlo. Luego se les realiza una inserción a nivel de la yugular para provocar la muerte. Los desechos son empacados y recogidos por los carros de la basura. (MCH)
En Cuenca, la carne de caballo se despostaba en el año 2001
No toda la carne que consume Cuenca pasa por el Camal Municipal.Así lo admite Teodoro Marín, gerente de la Empresa Municipal de Servicios Rastro y Plazas del Ganado (Emurplag), quien desconoce si el mercado local se abastece con la cantidad de carne que procesa la firma.
"Son los introductores los que directamente faenan los animales y los distribuyen en los diferentes mercados de la ciudad. Los propietarios de empresas cárnicas y de embutidos realizan también el faenamiento de los animales", aseguró.
No obstante, Marín manifestó que al interior del camal el proceso es automatizado. "Se chequea al animal cuando ingresa a corrales para determinar si posee alguna enfermedad", dijo.
Un sistema neumático noquea al animal que nunca vuelve a tocar el suelo, pues es elevado a una riel para sacar el cuero y proceder al desposte. "Si los órganos presentan algún problema o enfermedades parasitarias, se decomisa y son enviados al relleno sanitario", señaló Marín.
El funcionario advirtió que la carne procesada con éxito lleva un sello antes de ser distribuido a los mercados de la ciudad.
En el camal de Cuenca se faenan únicamente bovinos y porcinos. Al mes se procesan 3 500 reses y 1 800 cerdos.
Sin embargo, no siempre fue así. El gerente de la empresa municipal afirmó que en 2001 se faenaban equinos en el Camal Municipal, incluso entre los clientes se encontraba Rodrigo Benenaula, quien hoy está detenido por realizar el faenamiento de burros y caballos en un camal no autorizado.
Sin embargo, el procesamiento de caballos se suspendió ante reclamos. "Faltó socializar esa situación y advertir que el ganado era apto para el consumo humano, o sea que esté cuidado y alimentado", acotó.
La presencia de la plaza de ganado, cerca del lugar, no garantiza condiciones sanitarias óptimas de faenamiento por lo que se proyecta un nuevo camal, para 2011, en Zhucay. (XPA)
Hora GMT: 01/Marzo/2010 - 05:03
