Giovanni Carri贸n Cevallos*
analisis@hoy.com.ec
Hace pocos d铆as el Ecuador, a trav茅s del trabajo ejemplar de ni帽os y j贸venes de varios centros educativos de Quito, aport贸 con una nueva marca para el libro Guinness de los R茅cords, al reunir en 15 d铆as algo m谩s de 1, 5 millones de botellas de pl谩stico para reciclaje, con lo cual el pa铆s, en lo sustancial, entreg贸 un claro mensaje al mundo en torno a la posibilidad cierta de aunar esfuerzos para defender el medioambiente.
Como se advierte, en este caso, el reciclaje permite dar un respiro a un enfermo planeta que lamentablemente no ha podido conciliar las palabras crecimiento y cuidado de la naturaleza, principalmente como respuesta a una fren茅tica actividad industrial generada por las naciones desarrolladas que han convertido al Protocolo de Kioto sobre cambio clim谩tico en una declaraci贸n apenas l铆rica.
No obstante, el concepto de reciclaje no siempre despierta simpat铆as o arranca aplausos en la poblaci贸n; pues, sobre todo en el 谩mbito pol铆tico, la re-utilizaci贸n del material usado a veces pudiera transformarse en enga帽o y traici贸n de un proyecto-ideolog铆a o el aprovechamiento de la candidez de un pueblo y, en eso, lamentablemente el Ecuador tambi茅n tiene un espacio de privilegio, sin duda, dentro de las p谩ginas Guinness. O si no, c贸mo entender, que personas funcionales a la derecha m谩s radical hoy vistan, sin sonrojarse siquiera, ajustados o ex贸ticos trajes revolucionarios o que a voz en cuello le canten con idolatr铆a al Che Guevara cuando antes, en tiempos de la larga noche neoliberal, este guerrillero era considerado seguramente por esas mismas mentes afiebradas como un delincuente.
Asimismo, la pr谩ctica del reciclaje pol铆tico podr铆a ser un s铆ntoma de ausencia de amplios cuadros administrativos lo que limita su escogimiento o la simple conformaci贸n de estrechos e impenetrables c铆rculos de poder como resultado de una paranoia oficialista que imagina fantasmas en todo lugar o que confunde a sus cr铆ticos de izquierda con enemigos que asechan en la oscuridad.
Por eso ser谩 que en estos "cambios de 茅poca" un servidor p煤blico debe tener la suficiente solvencia y versatilidad para entender tanto de armas como de cosechas o escribir en las fr铆as noches capitalinas poemas a la vida o al amor, para rengl贸n seguido silenciarse ante la arremetida contra la libertad de prensa. A ese ritmo se puede ser a la vez sin mayor problema diplom谩tico, economista, agudo pol铆tico, gestor cultural, planificador, etc. Seguramente, de eso se trata cuando nos hablan de la meritocracia y de la participaci贸n de mentes brillantes y corazones ardientes. El Ecuador es un ejemplo de reciclaje y lo del 煤ltimo R茅cord Guinness, apenas fue un reconocimiento parcial…
聽*Economista
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Ciudad Quito







