Análisis de HOY
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Una vez cerradas las inscripciones de las candidaturas presidenciales, empieza una campaña atípica, marcada por el favoritismo del primer mandatario en funciones, quien durante sus primeros dos años de Gobierno privilegió en su agenda las reformas necesarias para alargar su proyecto político. Hasta el momento, ha conseguido con éxito su propósito y, por eso, en una escena inédita desde el retorno a la democracia en 1978, hemos visto al presidente inscribir su nombre en el Consejo Electoral, sin tener la obligación ni de pedir licencia o renunciar a su cargo, de acuerdo a las normas actuales aprobadas por los asambleístas simpatizantes de Rafael Correa.
Será un presidente pidiendo votos, aunque esta circunstancia en particular es repetida, tomando en cuenta la agresiva campaña que lideró Correa para la elección de asambleístas y la aprobación de la Constitución. En esas ocasiones, no hubo autoridad electoral que frene tal participación, y en la actual tampoco hay garantía alguna de que existirá un eficiente control de los recursos del Estado. El nuevo Consejo Electoral se muestra complaciente con las acciones del Gobierno, a tal punto de que ha permitido a dignatarios poder participar como candidatos, incluso cobrando sus sueldos, de acuerdo a una resolución de hace pocos días. Tampoco ha existido pronunciamiento de ninguna autoridad electoral respecto a la confesión realizada por el hermano del presidente de que él, individualmente, recaudó más dinero del que Alianza País reportó como gasto en las pasadas elecciones presidenciales. Aquello, que podría constituir una grave infracción electoral, no ha merecido ni siquiera el ademán de iniciar una investigac ón, lo que evidencia la ubicación de llamados a ser jueces de esta campaña. Si a eso sumamos la millonaria publicidad en medios de comunicación, algunos de los cuales responden ahora a las políticas del Gobierno, estamos ante el escenario de una candidatura casi invencible. Fortalecida, además, por una oposición desarticulada, con unos partidos políticos al borde de su desaparición y la falta, en definitiva, de un liderazgo visible y nacional que presente una propuesta coherente que resulte una alternativa frente a la que expone el oficialismo. Los intentos que se hicieron para presentar un frente único se desvanecieron rápidamente frente a las aspiraciones personales de políticos que ahora muestran un forzado optimismo frente a la campaña que deberán encarar. Al final, vale insistir en que se respeten las leyes vigentes y se intente un ejercicio democrático en el que prevalezcan las decisiones autónomas y razonadas de los ciudadanos y no simplemente la voluntad maniatada por prebendas y campañas asfixiante.
Hora GMT: 06/Febrero/2009 - 05:11

06/Febrero/2009 a las 12:24
Cualquier funcionario de elección popular puede aspirar a su reelección si es que el pueblo le favorece con su voto. La popularidad del actual mandatario sigue alta y parecería que será electo para seguir en Carondelet. Pero quien tiene la culpa de que esto suceda; primero son los desgobiernos de las últimas tres décadas, que con petróleo caro y barato, se festinaron el país, lo empobrecieron de tal manera que hasta la moneda perdimos porque no se puede mas con la ineficiencia de las autoridades de control y los administradores de justicia, segundo la prensa que todo tapó y no indagó hasta llegar a la verdad de tanta irregularidad, ¿porqué será?.
Todas las consecuencias del desbarajuste social, moral y económico las vemos absortos en el país y las sufren los mas de tres millones de migrantes que ya no creen en los "preclaros" hombres que nos gobernaron.
Quieren igualdad en la campaña, pero cuando se trataba de repartir la riqueza del país al área social, se mantuvieron ciegos, sordos, mudos y paralíticos. ¿Que esperan ahora del supremo?
06/Febrero/2009 a las 14:22
Señores del Periódico HOY. Me parece que ya es hora de que los dueños o los directivos de los medios de comunicacion, hagan un ejercicio más imparcial y objetivo, al informar a la opinión pública. Este artículo no refleja la realidad completa de lo que pasa en la vida política nacional. Sólo se ve una parte de la realidad. Por qué no mira la situación paupérrima y vergonzosa del resto de partidos políticos, incluso de funionarios de elección popular que hace igual campaña política que el gobierno. Será que ustedes tiene tapado el ojo DERECHO por o que no son capaces de ver esta parte de la vida del país? Será que en este proceso electoral usted van a juagr el papel de defensores del poder económico otra vez? Ustedes saben que el pueblo quiere otras cosas y ustedes no SINTONIZAN esa realidad. Cada vez la gente cree menos en ustedes porque se evidencia la CEGUERA de análisis y la CEGUERA de sensibilidades. Espero que se pueda leer mi opinión en alguna de sus páginas como expresión de la pluralidad y de la libertad de expresión que tanto ustedes reclaman sólo para sí.