Análisis
Wilson Granja P.
Director Ejecutivo de Wincorp del Ecuador
Desde catástrofes económicas hasta abismos fiscales. El año que terminó ha dejado una nueva riqueza terminológica que busca describir de manera clara y simple la situación económica por la que atraviesa gran parte del mundo.
Ni las predicciones Mayas, ni los oráculos del nuevo mundo pueden definir con mediana exactitud las consecuencias y los efectos que se avecinan. Lo único verdaderamente cierto es que la economÃa mundial en el año 2013 se debate entre la "lenta y perezosa" recuperación de las economÃas hasta un posible contagio a los paÃses de América Latina.
Por ahora, las economÃas mundiales se mueven bajo la incertidumbre, pues los esfuerzos realizados en las economÃas de Estados Unidos y en Europa no han sido lo suficientemente efectivas para enrumbar la productividad y generar nuevos empleos. Es decir, no han servido para recuperar un ritmo de crecimiento que, aunque mÃnimo, permita recuperar confianza.
Sin contar con América Latina que hasta ahora parece inmune a las enfermedades mundiales, en 2013 se observará un punto de inflexión en las economÃas de Estados Unidos, Reino Unido, España y Japón, que bien puede ser para que pasen a una nueva era de "poscrisis". Lo contrario supondrÃa una contracción en la demanda global de productos, en el comercio internacional y presión en el empleo en los paÃses emergentes. En conclusión, una preocupante e inesperada desaceleración económica.
Sin embargo, y para que esto ocurra se necesitan cambios fundamentales en la toma de decisiones y, sobretodo, en el manejo de las polÃticas fiscales las que deben trasladarse del campo polÃtico al manejo técnico y sociológico.
Hasta ahora, las decisiones que mayor aceptación y difusión han tenido, tienen que ver con el incremento en la base impositiva a los ciudadanos más ricos. Una decisión a todas luces justificada si se considera el abismo –este si real- entre los que más tienen y los que no tienen nada.
Es hora de cambios fundamentales. De lo contrario seguiremos girando alrededor del mismo abismo avocados a las mismas catástrofes.
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