Informe de Cepal en cumbre de Cancún
En el caso de Ecuador, para fines de siglo se esperan incrementos de la temperatura por sobre los 4,2 grados centígrados, en promedio
El cambio climático provocaría una pérdida equivalente a alrededor de 1% del producto anual entre 2010 y 2100 en los países de la región, si no se logra un consenso global en torno a acciones de mitigación, señala el informe de la Cepal "La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe. Síntesis 2010".
El estudio, que considera que el calentamiento global será un factor condicionante esencial en las características y opciones del desarrollo económico de este siglo en la región, fue presentado el miércoles en el marco de la XVI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (conocida como COP 16), que se realiza en Cancún, México.
El informe señala que en los países templados de la región el cambio climático provocaría una pérdida equivalente a alrededor de 1% del producto anual entre 2010 y 2100 en el escenario de más altas emisiones analizado, costo que sería mayor en los países andinos, de Centroamérica y el Caribe.
El 1% del PIB es superior al porcentaje anual promedio que los gobiernos de la región gastan en investigación y desarrollo (0,63% del PIB en 2007).
El informe señala que, a pesar de ser la segunda región del mundo que menos emite gases de efecto invernadero, América Latina y el Caribe podría sufrir consecuencias significativas del impacto del cambio climático sobre la población, los ecosistemas y las actividades económicas.
Para 2100 la Cepal calcula que en Centroamérica, el incremento de la temperatura atmosférica y del mar, la reducción e inestabilidad de las lluvias, las sequías y huracanes, tendrán repercusiones en la producción, la infraestructura, los medios de vida, la salud y la seguridad, además de debilitar la capacidad del ambiente para proveer recursos y servicios vitales
El costo acumulado del fenómeno a 2100, en el escenario más pesimista es equivalente a $73 000 millones.
En cambio en Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay y Perú las tierras degradadas oscilarían entre 22% y 62% del territorio. También disminuirá la disponibilidad de agua, sobre todo en Centroamérica y en parte de América del Sur.
El alza del nivel del mar provocaría desplazamientos de poblaciones y se perderían tierras por inundaciones permanentes. Podrían desaparecer los manglares en las costas bajas de Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa y Guyana.
Asimismo, un aumento global de la temperatura de 3º centígrados provocaría una caída en las precipitaciones sobre la Amazonía, amenazando la biodiversidad más grande del planeta.
En el caso de Ecuador, para fines de siglo se esperan incrementos de temperatura por sobre los 4,2º en promedio en la totalidad del territorio, que podrían ser superiores en la región amazónica. A su vez, las precipitaciones sufrirían importantes modificaciones, con mayor escasez hídrica en algunas zonas de la sierra, pero con incrementos en las áreas costeras.
Esto reduciría la capacidad productiva agrícola. (AA)






