El partido, en el que la Universidad Católica y El Nacional terminaron 0-0, fue aburrido. Incluso a los jugadores Sub 19 les restó importancia.
Sentados en los graderíos, los juveniles camaratas conversaban de temas diferentes al encuentro, se reían y jugaban. Solo de vez en cuando veían a su equipo con preocupación.
Durante los primeros 45 no hubo propuesta de ninguno de los equipos.
Faltó progresión por errores en la entrega del balón. Solo un remate de larga distancia de Walter Ayoví, el cual salió un poco desviado, hizo la diferencia.
Finalizó la primera etapa y la actitud de los hinchas no fue diferente. Con los brazos cruzados, las manos en las mejillas, fumando, haciendo gestos de ira y con rostros de preocupación, sentían que sus equipos les defraudaban.
En los siguientes 45, los juveniles eran menos. No querían más decepción. En el partido Sub 19 ya perdieron 3-1 frente a los criollos. Aunque no se perdieron de mucho. El juego continuó con la misma tónica, con goles ausentes.
Antes de que concluya el encuentro, el público abandonaba el estadio de El Batán. Al final, los juveniles que todavía quedaban se tomaron la cabeza y todo quedó ahí. (LMC)
Hora GMT: 11/Mayo/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
