En el barrio santa bárbara
Empezó como un hueco del tamaño de una alcantarilla hace tres meses. Desde hace dos semanas, el tránsito se suspendió. El lunes llegó el Emaap.
PIE DE FOTO: Un hueco que empezó a formarse hace tres meses, ahora mide 20m de largo por 5m de ancho en Santa Bárbara. foto: ms/hoy
Desde hace dos semanas, 20 familias del barrio Santa Bárbara, ubicado al sur Quito, se encuentran sin servicio de transporte debido a un hoyo en medio de la vía. Este, tiene 5 m de ancho por 20 m de largo y al menos 6 m de profundidad
El agujero no solo impide el tránsito, sino que pone en riesgo a tres viviendas, cuya infraestructura ha empezado a cuartearse junto con la calle. "Tengo miedo, pero no quiero abandonar el lugar. ¿A dónde voy a ir?", dice María Pastusa, cuya propiedad, en la que vive hace siete años, colinda con la vía.
Han pasado tres meses desde que la comunidad informó del problema a las autoridades competentes. El problema, según cuenta Beatriz de Vinueza, moradora del lugar, empezó como un hueco pequeño del tamaño de las tapas de la alcantarilla.
Pero con el pasar de los días el hoyo fue creciendo. "Tan grande como es ahora, está desde hace dos semanas", explica. Recién el lunes comenzaron los trabajos de remediación, comenta.
Alfredo Carrillo, albañil a cargo de la obra, explica que todo se debe a que la consistencia del terreno donde se asienta la vía es débil, lo que provocó la ruptura del alcantarillado y con ello el hundimiento de la calle.
"La tierra está floja. Al parecer había túneles subterráneos y los moradores hablan de que allí existían minas de arena", añade.
Mientras tanto, trabajadores de la Empresa Metropolitana de Alcantarillado y Agua Potable (Emmap) laboran en doble jornada con el propósito de estabilizar la zona y evitar que el hoyo se extienda. "Estamos colocando un sistema especial para evitar más hundimientos. La obra tomará al menos cinco días", manifiesta Carrillo.
Por otro lado, la única línea de buses que llega hasta el sector suspendió su servicio debido a que no hay paso. Lo mismo pasó con las busetas de transporte escolar. Esto ha obligado a que miembros de las 20 familias afectadas, contraten fletes para llegar a sus hogares.
Así lo explica Saúl Orellana, morador del barrio desde hace 15 años. "Tenemos que acomodarnos, este es nuestro hogar y no tenemos a dónde ir. Solo esperamos la atención de las autoridades". (GM)
Hora GMT: 03/Abril/2009 - 05:03

















