聽Miguel menos hermano en monumento
H. Eduardo Mu帽oz Borrero
Parodiando al gran poeta Pablo Hann铆bal Vela, quien, ante la majestuosidad del monumento erigido al preclaro educador, hoy santo Hermano Miguel, en la plaza del Tejar, en Quito, escribi贸: Miguel est谩s hermano, m谩s hermano que nunca en monumento, desde tu carne de metal profano/; podemos decir: Miguel est谩s menos hermano que nunca en monumento pues te han bajado de tu pedestal de travertino romano pulido; lo mismo que a los ni帽os, a quienes con expresi贸n comprensiva y sonriente los acoges en af谩n de ense帽anza; lo mismo que a aquellos en pose de despreocupada alegr铆a, que se encontraban a los lados.
驴A d贸nde ir铆an a parar los relieves laterales de las escenas de su vida, que fueron plasmadas por el ilustre maestro Giuseppe Ciocchetti, al igual que las estatuas bronc铆neas? Los concejales de aquella 茅poca, Carlos Mantilla J谩come y Alberto Mena Caama帽o, impulsadores de la iniciativa en el lejano 1936, no dejar铆an de expresar su protesta; lo mismo que la comunidad lasallana, mentalizadora del mismo. Galo Plaza, que puso la primera piedra del monumento, Velasco Ibarra gran admirador, en cuya Presidencia se levant贸 airosamente, Le贸n Larrea, alcalde en 1955 y Gustavo Herdo铆za, en cuya Alcald铆a el conjunto monumental encontr贸 digno y acertado lugar en el solar de la vieja Biblioteca Nacional. Jorge Salvador Lara vigorosamente expuso los motivos para no cambiar de sitio los monumentos quite帽os, cuando hace a帽os se intentaba llevar el del Hermano Miguel a un sitio inadecuado.
Resulta una ingenuidad creer que como hoy est谩 la efigie y sus componentes atraer谩 a visitantes y turistas con mayor facilidad.
驴Acaso cualquier d铆a no aparecer谩 embadurnada con pintura o con groseros ep铆tetos? En lo tocante a los relieves marm贸reos, 驴no se podr铆a enmarcarlos en los jardines contiguos?
‘El inmaduro’
Jaime Ord贸帽ez Pallares
El se帽or Pedro Delgado, hombre fuerte de la revoluci贸n ciudadana y de confianza de su primo, el se帽or presidente, ocup贸 importantes cargos amparado en un t铆tulo de economista cuya autenticidad fue siempre motivo de serias dudas por parte de elementos de la oposici贸n, quienes desplegaron una amplia investigaci贸n hasta constatar que tal t铆tulo era falso, no exist铆a. Al verse contra la espada y la pared, Delgado opt贸 por declarar p煤blicamente que el t铆tulo que ostentaba era falso y que todo lo actuado fue fruto de la inmadurez veintea帽era, lo que obviamente no justifica su actuaci贸n. Como es de conocimiento general, luego de sus declaraciones tom贸 el primer avi贸n disponible y se fue a Miami, como si no hubiese pasado nada.
Su trayectoria en la revoluci贸n ciudadana y en los cargos que ocup贸 no fue m谩s que una patra帽a y un vil enga帽o al movimiento pol铆tico que pertenec铆a, a su primo y al pueblo ecuatoriano que lo ve铆a como un funcionario capaz y dispuesto a actuar de acuerdo a la ley.
Algo muy grave es que la actuaci贸n de este personaje se convirti贸 en noticia internacional lo que ha contribuido al desprestigio y deterioro de la imagen de nuestro pa铆s a escala mundial. Se dice que estar谩 de vuelta los primeros d铆as de este mes y es de esperar que las autoridades respectivas inicien las acciones legales que correspondan a este delito y ojal谩 que el eventual juicio no quede en el olvido por "falta de evidencias”, como muchos casos que reposan en la comisi贸n de "Absoluci贸n y Archivo” de la Asamblea Nacional
El Tea Party
Oswaldo Mes铆as Villacr茅s
聽La columna de Omar Ospina "De precisas fechas” del 16 de diciembre parece una "quintacolumna" gobiernista empe帽ada en dar la raz贸n a quien dice que la prensa es mentirosa. Lo hace insertando, as铆 al paso, una mentira en medio de una gran verdad.
El Tea Party se fundamenta en el rechazo a la excesiva ingerencia del gobierno en la vida de los ciudadanos particularmente con impuestos y regulaciones.
No tiene que ver directamente con interpretaciones religiosas como dice el quintacolumnista.
聽
Ciudad Quito







