Julian Assange
Mauricio Cobo Martínez
Felicito al Gobierno ecuatoriano por refugiar a Julien. Él sacó a la luz la verdad de unos acontecimientos obscuros e ignominiosos que dolieron a mucha gente, inclusive a los ecuatorianos porque aquello ocasionó la salida de la exembajadora de los Estados Unidos en nuestro país. Pero sabiamente reconocimos que había que proteger la verdad como ingrediente de la libertad y se ha protegido a un individuo que para mí representa el concepto de la evolución de Darwin: un avance en la divulgación de la verdadera información cuando ya no soportamos tanta mentira. El problema de Julien consiste en no ser un noble inglés -como Darwin- para ser protegido, sino un extranjero que ha ofendido a los que no quieren que se exponga lo inverosímil de lo que es auténtico. Felicito al pueblo ecuatoriano que defiende la vida y la verdad.
Evitar la "superpoblación" en los cementerios
Fabiola Carrera Alemán
Cómo es posible que en nuestro país primero tengan que ocurrir accidentes con consecuencias fatales para, luego, adoptar las correspondientes medidas de prevención. Esto ha venido y viene sucediendo en la mayoría de los casos, como el accidente ocurrido en Mindo con el fallecimiento de una joven extranjera; la reciente muerte de una menor en los juegos mecánicos (Bahía), algunos decesos en ascensores, el incendio en el edificio de Las Cámaras (Guayaquil), las frecuentes y graves inundaciones y deslaves en la época invernal, los diarios accidentes de tránsito, etc., etc. Situaciones en las que, aparte de los homicidios y sicariatos, vienen a incrementar, considerablemente, el número de víctimas mortales.
Seamos más previsivos, ocupándonos a tiempo de todas estas falencias, evitando así la "superpoblación" en los cementerios. Esto lo conseguiremos habilitando desagües, destapando cañerías, colocando semáforos, señalizaciones, pasos peatonales, rompe-velocidades, etc., dando frecuente mantenimiento técnico a los ascensores, realizando simulacros de incendios, movimientos telúricos y efectuando, en forma permanente, un control estricto de parques de diversiones, bares, discotecas, salas de cine, atracciones turísticas y otros sitios de concurrencia masiva, a fin de disminuir el alarmante número de accidentes mortales que, a diario, enlutan a las familias ecuatorianas y ahuyentan el turismo, importante fuente de ingreso para el país.
Un poco de honradez
Alfredo de María Barragán Medina
Me refiero al brillante artículo de don Jaime Acosta Espinosa (HOY, 19.08.2012) que refleja la hipocresía de los gobernantes "defensores" de la libertad de religión en su fascinación de una libertad ilusoria que la regulan a su antojo, olvidándose que la libertad hace del hombre un sujeto moral. Una intervención demasiado fuerte del Estado puede amenazar la libertad y la iniciativa personales.
La sociedad debe permitir a cada uno de sus miembros realizar su vocación, el derecho a actuar de acuerdo con la recta norma de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad, también en materia religiosa. La doctrina de la Iglesia ha elaborado el principio llamado de subsidiaridad "una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo social de orden inferior, privándole de su competencias, sino que más bien debe sostenerle en caso de necesidad y ayudarle a coordinar su acción con la de los demás componentes sociales con miras al bien común."
La autoridad no saca de sí misma su legitimidad moral; no debe comportarse de manera despótica, sino actuar para ese bien común como una "fuerza moral, que se basa en la libertad y en la conciencia de la tarea y obligaciones que ha recibido". Decía Santo Tomás de Aquino: "La legislación humana solo posee carácter de ley cuando se conforma a la justa razón; lo cual significa que su obligatoriedad procede de la ley eterna. En la medida en que ella se apartase de la razón, sería preciso declararla injusta, pues no verificaría la noción de ley; sería más bien una forma de violencia".
La joya de nuestro Catecismo determina que solo en el reconocimiento de una estructura social inadecuada se comprende que el pecado es un abuso de la libertad que Dios da a las personas creadas para que puedan amarle y amarse mutuamente.
La comunidad política tiene el deber de honrar a la familia, asistirla y asegurarle especialmente la libertad de profesar su fe, transmitirla, educar a sus hijos en ella, con los medios y las instituciones necesarios.
Seguirán fumando
Pedro J. Piqueras Ibáñez
He leído con cierto estupor y, al mismo tiempo, repugnancia que: "las cajetillas genéricas de tabaco australianas serán, a partir del 1.º de diciembre, de color verde oliva, todas con la misma tipografía, en las cuales se verán grandes fotos de úlceras supurantes y dientes podridos". Decía un amigo mío: "Con esto los fumadores seguirán fumando, aunque pongan lo que pongan, ya sea una foto de cáncer de garganta o las fotos que quieran, seguiremos con nuestro habito".
Considero que estas iniciativas no servirán de mucho, hasta que no opten por dejar que cada quien haga tal como le dicte su conciencia y justo hacer y parecer.
Esta carta la escribe uno que ha sido fumador empedernido y lo dejó hace algún tiempo debido a una bronquitis aguda. Los titulares de los paquetes no me llevaron a dejar el tabaco, recuerdo fue una bronquitis, no creo que las imágenes o las fotografías de las cajetillas de tabaco sirvan de algo, tampoco que los consejos sanitarios y las iconografías disuasorias tengan mucho efecto. Tengo la impresión de que no hará el efecto buscado.
A un año de la JMJ
Jaume Catalán Díaz
En estos días hace justamente un año que la ciudad de Madrid, con ella toda España y todo el mundo, disfrutó de un acontecimiento de extraordinaria dimensión y significado. La Jornada Mundial de la Juventud, que reunió a cientos de miles de jóvenes de todo el planeta, proporcionó un legado magnífico de fe, compromiso y valores que no solo ha perdurado a lo largo del año, sino que se ha robustecido. Ciertamente fue un episodio imborrable, que nos regaló la grandeza y el liderazgo del Papa, Benedicto XVI, pero también a una mayoría de jóvenes con profundas convicciones pese a los tiempos presentes de honda crisis moral.
Ciudad Quito






