¿Como productos transgénicos?
María José Navarro
Veo programas en la televisión y en Internet y leo artículos sobre los productos transgénicos, y me llama la atención que los científicos se limiten a vigilar que no sean tóxicos y no produzcan alergia.
Pero ¿estamos seguras las personas que comemos estos productos a largo tiempo?
Yo puedo entrever que los científicos que hablan de los transgénicos mencionan que estos alimentos pueden cambiar los genes de las personas que los consumen con consecuencias imprevisibles. Por supuesto, no va a ser de un día para otro, pero sí en un plazo no muy largo.
Dios es el creador y, si ha creado a las plantas como el maíz, la soya, el trigo, etc., con las características que tienen, no puede haber ningún médico, biólogo o investigador que deba cambiarlo, porque no hay nadie más sabio que Dios. Si tienen insectos y tierra contaminada con tantos productos químicos que les echan, esto no se va a solucionar con estos productos nada más que momentáneamente.
Lo que sembremos, recogeremos, y todos los cambios que están ocasionando en la naturaleza estos científicos , después de hacerlo en los laboratorios con plantas y animales, está cayendo sobre los que lo hacen y los que lo apoyan.
Solo pido que los productos lleven en sus etiquetas si son o no son transgénicos para que, por lo menos, podamos tener la libertad de decidir. Todavía sigue la esclavitud, porque nos obligan a comer y beber lo que los científicos y los Gobiernos quieren, con el engaño de que está pasado por sanidad. Debemos despertar y no dejarnos manipular, pues todos los que aceptamos esta manipulación también tenemos parte de culpa por callar.
El Ecuador, los EEUU y los derechos humanos
Arturo Santos Ditto
Desde los Estados Unidos se ha "calificado" que, "en el Ecuador, se violan los Derechos Humanos". En primer lugar, ¿qué institución colegiada ha otorgado esa facultad al "gran imperio"?, y, luego, ¿con qué presupuestos o basamentos lo hace y por qué? La actitud de ese Gobierno es, como siempre, arbitraria y grosera, irrespetando al resto del mundo. No, señor Director, basta ya. Podría ser, y siempre que exista una reglamentación especial, que la OEA, la ONU o que el organismo recientemente creado por los gobernantes de nuestra América tenga esa difícil y comprometedora facultad, jamás un país igual que los otros ni peor aún si aquel, como en el caso que nos anima, es fabricante de armamentos, provocador de las guerras y el más alto consumidor de estupefacientes; por lo tanto, sin calidad moral alguna. Más grave aún es, señor director, que se lo califique de esa manera cuando no se están violando derechos humanos en Ecuador. Si existe tal violación, que se lo puntualice.
En nuestro país, no existe un solo preso político aunque se opina con "descuidada" libertad de expresión. Por lo tanto, no hay torturado que lamentar. Tenemos inclusive actitudes, que no justifico se permitan, del gobierno seccional guayaquileño que son abiertamente desestabilizadoras y separatistas; y, por último, periodistas que, con sofismas, emborronan a diario cuartillas en nuestro país.
En referencia a la carta de Mariana Yépez
Juan Falconí Puig
Recién puedo referirme a la carta de la ex fiscal Mariana Yépez, del 7 de marzo de 2010, en la que, comentando un artículo mío, protesta por haber dicho yo que "fue un error" el supuesto cambio de tipo penal en el dictamen que presentó (omitiendo decir con nombre y apellido), en el juicio por peculado a los Isaías.
Ella misma aclara que no fue error sino deliberado, pero obviamente no explica cuántas razones tuvo. Trata, como es su rutina, de engañar al público, probablemente instruida por Isaías. Ella bien sabe que la fusión la planeó Isaías, porque quien solicitó la asociación previa fue Verónica Jairala, su colaboradora de confianza, que hasta ahora lo defiende. Ella sabe, porque todo consta en documentos, que la fusión la aprobó la Junta Bancaria, no el ex superintendente de Bancos Falconí; ella sabe, porque consta de documentos los cuantiosos fraudes cometidos en Filanbanco, que ella tapó y sigue defendiendo; ella sabe que la cantaleta de odios y pasiones es la de sus amigos Isaías, quién más que ella para saber que se salvó del juicio político y del prevaricato que le acusó la Comisión de Control Cívico de la Corrupción. La verdad no es odio y la ex fiscal Yépez, en lugar de exhibir documentos, solo alega odios, que nada tienen que ver con la verdad, que vanamente trata de alterar.
Hora GMT: 20/Marzo/2010 - 05:02
