¿Pekín o Beijing?
Les hago notar que El Comercio desde hace mucho tiempo optó por usar el nombre propio Pekín y no "Beijing", precisamente porque seguimos las normas de la Real Academia Española. Es más, los sábados tenemos una columna denominada Laberintos del Lenguaje donde quedó registrada la grafía que a mi modo es la más correcta, es decir, Pekín. A propósito de las Olimpiadas de China, encontramos dos grafías diferentes respecto a la capital de ese país asiático. En español, ninguna palabra termina en consonante g, sin embargo el nombre Beijing comenzó a entrar en nuestro idioma en medio del proceso de transcripción de los caracteres chinos al alfabeto latino. Beijing es hoy mayoritariamente usado por las agencias internacionales de prensa. Pero el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) aclara que el nombre tradicional en español es Pekín. En ese sentido recomienda ese uso, cuyo gentilicio es pekinés.
Fernando Larenas
Países progresistas
En su última cadena radial, el presidente hablaba sobre un "grupo de gobiernos progresistas" donde metía en el mismo saco a Venezuela, Bolivia, Paraguay y Chile. Referente a este último país que me abrió las puertas hace ya cinco años, es sano aclarar que el manejo económico y social de Chile es muy diferente al de los otros gobiernos "progresistas" y ahí radica la razón del éxito del modelo chileno. La libertad de mercado y de empresa predomina en todos los sectores, incluso aquellos a los que la última Asamblea calificó como "estratégicos". Solo para que tenga una idea, en Chile son administradas privadamente o concesionadas industrias tales como: Energía, Agua, Salud, Fondos de Pensión, Telecomunicaciones, Minería, Aviación, Banca, Carreteras.
Los subsidios son casi nulos en la economía chilena, al punto que el gas cuesta 15 veces más que en Ecuador y la gasolina 4 veces más. El Estado actúa solo como un ente regulador de las relaciones privadas y en casos extremos de interés social como salud y educación, interviene para dar apoyo a los sectores más vulnerables.
La apertura comercial de Chile es total y tiene tratados de libre comercio firmados con los EEUU, Australia, Unión Europea, Japón, entre otros; no en vano es el país con mayor apertura comercial del mundo. La propiedad privada es respetada en extremo en Chile. La presidenta pertenece al Partido Socialista, pero defiende las libertades individuales más que muchos políticos de derecha del Ecuador. No es acertado igualar la política de un país donde predominan las libertades con solidaridad, a otros países donde se cierran medios de comunicación y se irrespetan contratos.
Omar Abril M., Santiago, Chile
Jefferson
Jefferson Pérez como ecuatoriano tiene todo el derecho a dar sus opiniones, pero como deportista y en un contexto olímpico, si tan profesional y campeón, hay temas que con inteligencia deben ser tratados. Uno de ellos es recurrente "la falta de apoyo" no solo de los gobiernos pasados sino ahora hasta del COI, parece que hasta hoy no se ha enterado que el COI no es una entidad con fines de lucro ni una empresa, sino que de eso se trata, de representar el espíritu olímpico de cada país.
Decepcionante que un campeón lo ignore. Luego con los asuntos de la política doméstica y pan de los medios de comunicación que no iban a dejar pasar esta oportunidad para dar de comer a su público y ver que bomba se enciende por ahí, como dicen los argentinos "armando el quilombo" olímpico en este caso.
De ahí, las ambiciones del marchista de oro, para llegar a la Presidencia están claras y para eso se prepara y estudia; bueno respetemos a cada uno el espacio, cuando los políticos e intelectuales se preparen y lleguen a ser campeones de marcha, quizá un marchista sea buen político. Pienso que hay que ser más prácticos y sinceros y dejar de tomar el pelo e insultar la inteligencia de los ecuatorianos. Campeones y campeonatos, lo más importante es la integridad.
Francisco Aulestia V., Viena, Austria
Las declaraciones de Jefferson
Independiente de las felicitaciones que por sus logros deportivos le damos todos los ecuatorianos, es importante que el marchista cuencano tenga cuidado con sus afirmaciones. Quizás debido a sus ocupaciones relacionadas a su intervención en las olimpiadas no se ha informado adecuadamente de lo que sucede en el Ecuador, pues el proyecto de Constitución realizado por la Asamblea Constituyente espera ser aprobado o negado por el pueblo en el próximo referendo.
En ese articulado no se cambia nuestra bandera, peor el escudo, tampoco se habla de degollar cabezas ni amputación de lengua. En el Ecuador vivimos plenamente la libertad de expresión a tal punto que inclusive las calumnias son toleradas.
Quisiéramos que la imagen de Jefferson sea ejemplo para nuestra juventud, para lo cual deberá manejar su vida pública con el mismo cuidado que ha tenido con la deportiva, sin precipitarse a realizar declaraciones equivocadas.
Víctor Rodrigo Ramos
Hora GMT: 21/Agosto/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito
