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BUZÓN DE LECTORES

Publicado el 31/Julio/2008 | 00:00

El nuevo centro

Muchos medios de comunicación y diversos espacios de opinión están siendo copados por alarmadas voces que llaman al pánico ante el advenimiento de lo que caracterizan como un trasnochado comunismo.

Sin embargo, no hay nada más trasnochado que este discurso neoliberal, que pese a declarar la derrota definitiva de su enemigo de izquierda, no ha modificado en nada su quimérico planteamiento de un mercado mágico de felicidad compartida, ni su estrategia terrorista de infundir irracional miedo frente a la conspiración mundial, que ayer venía de Moscú, y hoy lo hace desde Caracas. Para todos ello les propongo otra palabra con C: Centro.

Nuestra América Latina en los últimos años ha sido testigo de un cambio de coordenada del centro. Un centro en el que hay espacio para el florecimiento de la economía en un marco sólido de justicia social garantizado por el Estado.

Caracterizar esta postura como radical es desconocer las mareas de la historia y el mundo que nos ha tocado vivir. El estandarte del capitalismo liberal del siglo XIX, los Estados Unidos de Norte América,  confían que Barak Obama, al más puro estilo del "new deal" del siglo pasado, recupere la esperanza de un bienestar social compartido, luego de las nefastas políticas de una derecha que han sumido a los EEUU y al mundo en una profunda crisis económica, de la que el Ecuador es víctima directa. Los europeos han resignado en parte su soberanía por un sistema centralizado, que si bien imperfecto y burocrático, ha garantizado prosperidad en el continente, en el marco de una saludable discusión ideológica.

Mientras tanto en América Latina estamos construyendo -con
mucha dificultad- nuestra propia historia y nuestro propio centro. En el Ecuador, el primer paso será aprobar la nueva Constitución, que como bien saben los trasnochados apologistas del pánico cuenta hasta ahora con el apoyo mayoritario del pueblo.
Javier Pabón Guzmán


Desgastando a la Patria

Con absoluto derecho, el Gobierno hace su propaganda, a bandera desplegada, día, tarde, y noche en forma tal que ya resulta ultrajante para la capacidad de aguante de radioyentes y televidentes, por lo repetitivo y fastidioso que es escuchar los milagros y avances del Régimen.

Respetando ese derecho, que se cumple con fondos públicos, es imperiosa la necesidad de solicitar a los promotores y ejecutores de la cansada propaganda oficial, que sus cuñas y textos ya le dejen tranquila a la Patria, pues ya sabemos que es de todos, pero no debe ser tan desgastada, manoseada y casi profanarla con el estribillo de que "La patria ya es de todos", frase que para que la ironía quiteña se transforme en "La patria ya es de todos los optimistas que están en el Gobierno".
César Larrea


Café importado

En la página 2 de la sección DINERO, de la edición del pasado lunes se lee la noticia "La empresa", que contiene un trasfondo de falsa información. No es verdad que "esta empresa" esté exportando "café ecuatoriano", sino que se trata de reexportaciones de café principalmente proveniente de Vietnam, amparados en subsidios que el Cofenac les ha permitido.

Importan y reexportan sin impuestos, mientras que los cafés ecuatorianos sí tenemos que pagar impuestos (2% al valor FOB), perjudicando así a miles de familias productoras connacionales.

Nada se dice que esta mala práctica ha conducido a que la producción nacional haya bajado desde más de 2 millones de sacos a apenas 500 mil. Nada se dice que el "Valor Agregado" es el que obtienen al disfrazar cafés extraños como ecuatorianos y así usufructuar de las ventajas comerciales que el Ecuador ha obtenido por su constante lucha en la ATPDEA, GSPA o Aladi.

Lamentablemente, el café en este país se ha estado enrumbando con la misma política acontecida con el trigo, con la anuencia de los mismos grupos económicos y que su periódico nada dice.
Asoc. Cafés Especiales del Ecuador


Salvemos al Metropolitano

Los amantes de la naturaleza y el deporte vemos con suma preocupación el giro que el administrador del Parque Guanguiltagua le está dando a este precioso rincón quiteño, donde aún se puede disfrutar alejados de la bulla y el esmog. Esperemos que no suceda lo mismo que en el Parque Itchimbía y se lo comercialice. ¿Cómo es posible que lo estén deforestando, para instalar estacas y barreras absurdas de ninguna utilidad a lo largo y ancho?
La comuna existente, siguiendo el mal ejemplo, forró todo el frente de cercas de madera de eucalipto, a este paso desaparecerá el bosque y su razón de ser.

Solicito públicamente al Municipio, como "ciudadano común" y usuario de este excepcional lugar, que se ponga en conocimiento de la comunidad el convenio suscrito y el alcance del mismo. Estamos a tiempo de impedir que se cometa un desafuero y juntos salvar al parque como era en su origen.
Fernando Salgado Salgado

Hora GMT: 31/Julio/2008 - 05:00 Fuente: Diario HOY Ciudad Quito

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