Zelaya y la democracia
Raúl Córdoba Avilés
"Dónde estoy que no me encuentro", debe haber exclamado el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, cuando en camisa de dormir y con el celular en la mano fue depuesto y obligado a punta de fusil a abandonar su cargo por fuerza de las armas. Con el dedo en el gatillo, unos "gorilas" disfrazados de soldados le metieron en un avión para luego soltarlo en Costa Rica.
La ONU, la OEA, la Alba y el Grupo de Río han condenado en forma unánime este hecho que ha conmocionado especialmente a Latinoamérica y al propio Zelaya, que denunció a la comunidad internacional que se trata de una confabulación de diputados, jueces y militares.
Todo hace pensar que el Frankenstein del militarismo está resucitando para atacar de nuevo a los Gobiernos democráticos. Por lo que me permito recomendar a los presidentes que, de ser posible, duerman bien vestidos y puestos zapatos apropiados para salir corriendo, ya que el fantasma puede asomar a medianoche queriendo llevárselos en calzoncillos a otro país.
'El burro hablando de orejas'
Blanca Graciela Durán Izurieta
Les digo así a mis nietos cuando censuran algo que ellos mismos hicieron. Cuando los gobernantes se "sirven del poder y se vuelven dictatoriales" rompen el Estado de Derecho, y los pueblos y sus instituciones los botan -ejemplo, Bucaram, Mahuad y Gutiérrez-. Indigna escuchar a Ortega y a Chávez amenazar con un conflicto internacional. Chávez es el "goriletti" que dio golpe de Estado y patentó su "monarquía constitucional indefinida", causa de la violación de la democracia en Honduras. El dictador Castro y los de la Alba defienden al "amigo y su modelo de poder", no la democracia, pues no la practican; a Chávez sólo le falta cerrar Globovisión para ser única voz de su hacienda. Correa y los Kirchner siguen sus pasos silenciando a la prensa y personas de pensamiento libre. Quieren convertir la América en la gran Cuba comunista fáctica que Chávez dice ser la mejor democracia, ni los Simpson dicen semejante estupidez. Los de la Alba son sordos, mudos, ciegos y no se reúnen de inmediato para defender al pueblo iraní de la matanza de su amigo y tirano Ahmadinejad.
Castro, Chávez y compañía no deben hablar de orejas cuando las tienen bien grandes. El Ecuador y el mundo deben estar alerta de este despropósito.
Los Simpson, vetado
Roberto Suárez
Las cosas son como se las ve y como se las quiere ver. Claro que pueden ser insultantes las cadenas sabatinas para alguien que no quiere ver más allá. Porque todo lo ve negro, todo es malo, aunque de pronto le favorezca a esa misma persona. Creo que el presidente también pone el dedo en la llaga en muchas cosas, y es por esta razón que las personas que se creen aludidas saltan y sufren muchísimo.
A mí, personalmente, me gusta ver Los Simpson. Pero sí creo que lo tendrían que poner en otro horario, por los niños. No es que quiera ser santurrón, pero sí hay cosas no son tan buenas, por decir lo menos, que los niños captan como normales e influyen en su comportamiento.
El tema es que este canal, Teleamazonas, quiere pasar por encima de la Ley, y es que siempre estuvieron acostumbrados a mangonear a los Gobiernos de turno. Lo que si exijo es que esta ley sea para todos. La televisión nacional deja mucho que desear en temas de cultura, educación, etc.
¿Sacerdotes?
Isabel Planas
El Papa ha promulgado un año dedicado a los sacerdotes que, a pesar de los pronósticos, siguen creciendo de forma global: en Camerún y Angola ascienden a 2 000, mientras que en 1932 apenas había uno, y Corea cuenta ya con más de 1 500 seminaristas. Pero el sacerdote tiene una gravísima responsabilidad; su papel en el mundo es de tal importancia que puede decirse que muchos de los males que gravan a este son causados por su mala praxis. El sacerdote que se aleja de Cristo y no lo tiene como a su guía interna puede darse por perdido; de nada le servirán sus sermones ni sus consejos, pues el hipócrita no puede dar lo que no tiene, y es Cristo el que le falta. Por eso, examínese cada uno para no caer en el partido de Satanás, olvidando a qué tan gran puesto ha sido llamado: está en juego lo más amado por Jesucristo: la felicidad eterna de los hombres por los que él murió. Benedicto XVI ha advertido además que este no solo ha de ser reconocible e identificable por sus virtudes, sino también por la vestimenta eclesiástica.
Correa y Los Simpson
María Elena Torres
¿Por qué no prohíben las intervenciones sabatinas del presidente que dice y hace más barbaridades que Homero Simpson? ¿Acaso estas no son más nocivas y directas que una caricatura? Sus intervenciones están llenas de insultos... Sería necesario que la comisión las prohiba también.
Hora GMT: 04/Julio/2009 - 05:01
