Los fabricantes deberán devolver el dinero prestado
WASHINGTON.- El presidente de EEUU, George W. Bush, defendió ayer su decisión de que el Estado otorgue ayuda financiera a los fabricantes de autos, con el argumento de que una quiebra de estos dificultaría aun más la recesión en ese país.
Nos gustaría que los medidas que tomó no fueran necesarias. Pero dada la situación, es la forma más eficaz y responsable de asumir el desafío que enfrentamos, dijo Bush en su alocución radial semanal.
La decisión del mandatario de prestar $17 400 millones a los fabricantes de autos, trajo una serie de criticas de quienes se oponen a la intervención pública en el ámbito privado y por el uso del dinero de los contribuyentes. (AFP)
Hora GMT: 21/Diciembre/2008 - 05:05
