Jugadores, prensa y público se quejan de los tenistas que emiten alaridos fuertes mientras juegan. piden a los organizadores más control

La agencia EFE tituló "El silencio de Dulko se impone a los gritos de Sharapova" cuando la tenista argentina eliminó de Wimbledon a la rusa.
Precisamente es Maria Sharapova la jugadora que se lleva el primer lugar, pero en ruido por sus gritos, lo cual ha sido criticado por el público, prensa y otras jugadoras, que prefieren el silencio, como la misma Gisella Dulko.
Pero Sharapova solo lidera una lista de jugadoras que se dan fuerza con sus gritos en los partidos e incluso se han justificado con cierta cizaña, como es el caso de la portuguesa Michelle Larcher de Brito, de apenas 16 años, que restó importancia a las reglas de Wimbledon y continúa gritando a todo volumen durante sus partidos.
Las autoridades del tradicional torneo en hierba buscan hacer efectivas las regulaciones por el volumen durante el juego, otorgando el punto al rival en casos de "sonidos exagerados y sin justificación".
Sin embargo, la lusa desafió a la autoridad de Wimbledon y comentó: "Estoy aquí por mí misma, y no me voy a callar por nadie. Estoy aquí para jugar, para ganar. Eso es todo".
La organización se comprometió a mantener la contaminación acústica por debajo de los 65 decibelios, pero se ha convertido en un dilema, pues las más gritonas del tenis superan ampliamente ese margen.
Larcher de Brito llegó hasta 116 decibelios, 11 menos que el ruido que produce un avión al despegar. Por ahora, la portuguesa destronó a Sharapova, que logró un registro de 101 dB, equivalentes a un avión cuando aterriza y se acerca al límite de provocar dolor.
Una de las pioneras fue la estadounidense Mónica Seles, que se retiró el año pasado luego de 19 años de carrera. Sus alaridos llegaron hasta los 93,2 dB.
Una histórica tenista, la también estadounidense Martina Navratilova, criticó a las jugadoras que gritaban durante un partido y afirmó que "no son necesarios y deberían ser prohibidos por las autoridades del tenis".
Sobre Seles, una de sus contrincantes, Navratilova comentó en alguna ocasión: "(Seles) Era zurda como yo, muy rápida, sus restos eran increíbles desde todos los lados de la pista... y gritaba".
Quienes gritan afirman que se concentran más, pero, para quienes los enfrentan, los alarido resultan molestosos y, en algunos casos, los distraen durante el juego. Por ahora, la reglamentación no ha sido suficiente para detener a las bulliciosas del tenis. (AGM)
Infografía:
Wimbledon: nueva etapa de torneo de tenis en Gran Bretaña
Hora GMT: 27/Junio/2009 - 05:15
