Ex gerente de la AGD revela que actuaciones de Comisión Administradora no se apegan a los principios de la llamada "revolución ciudadana"
Apenas un día después de negar su remoción en medio de los aplausos de sus colaboradores, el gerente de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), Carlos Bravo Macías, envió ayer su carta de renuncia al presidente Rafael Correa.
La dimisión se produjo al cumplirse un año de las incautaciones de 200 bienes de Roberto y William Isaías, ex propietarios de Filanbanco, en un operativo simultáneo realizado en Quito y Guayaquil, que Bravo dirigió personalmente al cuarto día de asumir la gerencia de la AGD.
El rumor sobre la separación del funcionario empezó a circular el pasado martes en Guayaquil, donde el presidente se reunió con el Directorio de la Agencia. El miércoles, Bravo negó la versión pero fue notoria la debilidad de su posición, cuando dijo que Correa no le había ratificado su confianza ni le había dicho que se fuera. Y dio otra pista al mencionar la posibilidad de retirarse por las discrepancias que manenía con la Comisión de Administración y Vigilancia de los Bienes Incautados, manejada por Julio Molina Flores. Así, la renuncia era cuestión de horas.
Ayer, durante la sesión de gabinete efectuada en Puembo trascendió que Bravo había presentado la renuncia en la Presidencia. Durante un intervalo, la ministra de Finanzas, María Elsa Viteri, indicó que se confirmaba la noticia y, poco después, informó que el Directorio de la AGD la había aceptado de inmediato y que la nueva gerenta era Katia Torres.
Hasta ayer, ella era directora de la Comisión de Administración y Vigilancia de los Bienes Incautados, presidida por Julio Molina e integrada, también, por Óscar Brito. Precisamente, Bravo mantenía discrepancias con los miembros de esa Comisión cuyas actuaciones cuestionó en la rueda de prensa del miércoles y las amplió en la renuncia.
En su carta, el ahora ex funcionario, denunció que las actuaciones de esa Comisión "no se compadecen con mis principios, ni con el Gobierno de la revolución ciudadana al que serví".
También denunció que su labor al frente de la AGD se vio obstaculizada "en cuanto surgieron aves agoreras de intereses confesos y ocultos, aquellos que pretenden que los bienes incautados pasen a ser el botín de una batalla en la que no participaron"... "Esto lo dejo expresado frontalmente, en la forma que siempre he procedido, no solo por dignidad personal sino por cuanto yo también seré juzgado en el tribunal implacable de la historia".
La víspera, Bravo cuestionó la labor de la Comisión de Administración y dijo que esta debería desarticularse, porque el fideicomiso "No más impunidad", donde están los bienes, depende de la Corporación Financiera Nacional (CFN).
Ayer, el presidente de esa Comisión, Julio Molina, evitó pronunciarse sobre las acusaciones realizadas por el ex funcionario, estaba muy apurado, pues a las 11:00 debía abordar el avión que lo llevaría de Guayaquil a Quito, a la reunión del Directorio que aceptó la renuncia de Bravo. (AA-NMCH)
Abogado de Isaías, amigo de Mera
El nuevo abogado de los hermanos Roberto y William Isaías Dassum es Xavier "Chiqui" Castro Muñoz, uno de los mejores amigos y compañeros del secretario jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera Giler. Castro apareció este miércoles denunciando lo que considera son irregularidades cometidas por el ahora saliente gerente de la AGD, Carlos Bravo.
Xavier Castro y Alexis Mera fueron compañeros en las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Guayaquil. Y juntos iniciaron su trabajo en el estudio jurídico Romero Menéndez, en 1990. El estudio era dirigido por sus profesores de carrera Héctor y Emilio Romero y Nicolás Parducci. En poco tiempo, los jóvenes abogados destacaron y ocuparon asesorías del más alto nivel: Castro estuvo en la Corte Suprema asesorando a Héctor Romero durante su Presidencia y Mera hizo lo propio con León Febres Cordero, en la Alcaldía de Guayaquil.
Posteriormente, Xavier Castro fundó su propio consorcio jurídico: Consulegis. Desde allí ha defendido algunas causas instauradas en contra de medios de comunicación. Ganó por primera vez un juicio a favor de la revista Vistazo presentando como pruebas páginas de internet. Luego estuvo de columnista de esa revista hasta que uno de sus artículos titulado "Jueces Libres", publicado en diciembre de 2006, mereció una acusación de injurias por parte del ex diputado socialcristiano Xavier Neira, a quien Castro tildó de "influyente" en las Cortes. El juicio en sus tres instancias resultó favorable a Castro, quien presentó como pruebas en ese juicio una lista de llamadas telefónicas hechas desde el teléfono de Neira a varios jueces de la Corte Suprema y de la Corte de Guayaquil. (MPH)
Hora GMT: 10/Julio/2009 - 05:08

10/Julio/2009 a las 09:40
Castro Munoz "CHIQUI" otro abogado periodista,pana de Mera.Dios los cria y ellos por los negocios se juntan.TIPICO DE ECUADOR hacen nombre e influencias en los MEDIOS y luego convergen al PODER donde ya esta Mera,nada saben de la ETICA UNIVERSAL lo importante es ser INFLUYENTE la mejor industria nacional.
10/Julio/2009 a las 09:43
Cuando se argumenta con medias palabras y se generalizan las acusaciones es signo de debilidad.Muy pocos tienen la suficiente hombría para poner los nombres y los hechos en blanco y negro.
10/Julio/2009 a las 17:48
A finales de enero del presente año, el ex Ministro de Finanzas, Fausto Ortiz, aseguró que no firmó el acta de la resolución de incautación de los bienes que por presunción pertenecían a los ex accionistas del Filanbanco (los Isaias) porque dicha resolución nunca fue tomada en la sesión, del 4 de julio del 2008, del directorio de la AGD.
Los Asambleístas Constitucionales, para respaldar la gestión del Gerente General de la AGD, Dr. Carlos Bravo, emitieron el Mandato 13, del 9 de julio del 2008, con el que ordenan a la AGD aplicar el artículo 29 de la Ley de Reordenamiento en Materia Económica, sin excepción, a todos los administradores y accionistas de bancos cerrados que pasaron a control de la AGD y que se encuentran incursos en la norma referida.
El artículo referido determina que “En aquellos casos en que los administradores hayan declarado patrimonios técnicos irreales(1), hayan alterado las cifras de sus balances (2) o cobrado tasas de interés sobre interés(3), garantizarán con su patrimonio personal los depósitos de la institución financiera, y la Agencia de Garantía de Depósito, podrá incautar aquellos bienes que son de público conocimiento de propiedad de estos accionistas y transferirlos a un fideicomiso en garantía mientras se prueba su real propiedad, en cuyo caso pasarán a ser recursos de la Agencia de Garantía de Depósitos y durante este período se dispondrá su prohibición de enajenar”. (La numeración es mía).
De la simple lectura del artículo señalado se concluye que: Uno; para que, legalmente, pueda ser aplicado este artículo es condición necesaria que al menos uno de los tres presupuestos señalados se cumplan, y esto debe ser determinado por un Juez mediante sentencia en firme. Dos; este artículo, tal como esta redactado, entro en vigencia el 28 de Enero del 2002, por lo que no debía ser aplicado para Instituciones Financieras que cerraron antes de esta fecha. Tres; la Ley de Reordenamiento en Materia Económica se la debe utilizar solamente para los Bancos en Saneamiento y no para los Bancos en Liquidación.
A todo lo señalado hay que agregar que el Fiscal ha determinado que no tiene valides el informe de Deloitte & Touche utilizado por la AGD para realizar las incautaciones.
En julio del 2008 advertí que el Dr. Carlos Bravo está ejecutando acciones no inéditas, pero con un procedimiento que sólo con el transcurso del tiempo sabremos si fue el correcto.
Saltan las siguientes preguntas:
¿Se procedió ilegalmente para lograr un efecto político con miras a las diferentes elecciones?
¿Quién responderá por la desvalorización de las empresas incautadas?
¿Cuándo pagarán los intereses que la AGD sí cobró a los deudores?
No se porque se me viene a la memoria aquella bonita canción ecuatoriana que dice “La tierra se desmorona y el calicanto falsea, no hay amor que dure mucho por más constante que sea”.