Brasilia. 22 ene 99. A una semana de la aplicación de la
libre flotación de la moneda (y su consecuente devaluación),
el Gobierno brasileño ha descartado la aplicación de un
control de precios, para impedir el brote inflacionario que se
espera tras la medida monetaria, pero impedirá la probable
"dolarización" de la economía.
El secretario de Seguimiento Económico del Ministerio de
Hacienda, Claudio Consídera, recalcó que, "después de cuatro
años de estabilidad, el consumidor sabe si un producto está
caro o barato, lo que influirá en su decisión a la hora de una
compra".
Y aunque existen sectores que dependen de altos porcentajes de
productos importados, el Gobierno elimina la posibilidad de
controlar el mercado.
"Tenemos varios mecanismos para evitar abusos": las
autoridades, según Consídera, podrían aplicar penas que
alcanzan al 30 por ciento de la facturación total de una
empresa o limitar los permisos de importación.
Según distintos analistas, la devaluación monetaria puede
llevar la inflación anual de entre un 8 a 10%, contra el 2,49%
que alcanzó el año pasado, cuando la tasa registró el menor
nivel de las últimas dos décadas.
Resuelta la crisis monetaria, Cardoso tiene, por delante, dos
importantes escollos por resolver: la rebeldía de siete
estados, que han pedido un año para empezar a pagar su deuda
con el Gobierno, y la discusión de cuatro reformas para
reducir el déficit fiscal.
Con el paquete de medidas, el Gobierno del presidente Cardoso
pretende ahorrar este año 23.500 millones de dólares, como
contrapartida al préstamo de 41.500 millones concedido por el
FMI. (IPS)
Desconfianza en nacionales
Sao Paulo.- La devaluación del real no logra revertir la fuga
de capitales. Desde el viernes pasado, cuando el Banco Central
(BC) adoptó la libre flotación de la moneda, han salido de
Brasil 1.033 millones de dólares, a una media de 344 millones
diarios.
La cifra es muy inferior al capital que abandonó el mercado en
los días previos a la devaluación, pero aún así el Gobierno no
espera que el fenómeno se detenga.
En los días previos a la libertad de cambios, Brasil perdió
casi 5.000 millones de dólares y el Gobierno gastó parte de
sus reservas para contener el dólar.
Según los analistas financieros, la continua salida de capital
revela que los inversores, a pesar de la recuperación
bursátil, desconfían, de la economía nacional.
Cálculos de consultoras indican que el dinero que sale de
Brasil pertenece a inversores nacionales; la mayor parte del
capital exterior salió durante la crisis rusa.
Para evitar el regreso de la inflación, el Gobierno promovió,
durante esta semana, un ligero aumento de los tipos de
interés, pero la señal no ha llegado a los destinatarios.(EFE)
Pasos
Reformas aprobadas:
- Previsión social: edad mínima para retiros y tiempo mínimo
de contribución.
- Aumento del impuesto sobre las operaciones financieras
(IOF).
- Aumento de contribución para el financiamiento de la
seguridad social: aprobado por el Congreso.
- Incorporación de depósitos judiciales.
- Aumento de contribución social sobre el beneficio líquido y
el impuesto a la renta de las empresas.
- Anticipo de recaudación por la venta de Telebrás.
Reformas pendientes:
- Contribución de jubilados de la función pública y aumento
del aporte de los funcionarios en actividad. Falta la
aprobación del Senado.
- Aumento del impuesto sobre la emisión de cheques. Debe ser
sancionada por la Cámara de Diputados.
- Recortes en el presupuesto para 1999: discusión en el
Congreso.
- Recortes en el presupuesto determinados por el gobierno
durante la ejecución del presupuesto de 1999. (AFP) (DIARIO
HOY) (P. 5-C)
Hora GMT: 22/Enero/1999 - 05:00 Ciudad Brasilia
