Enviado especial exige dar paso firme para un gobierno de transición
El emisario de la ONU y la Liga Árabe, Lajdar Brahimi, abogó ayer por impulsar la propuesta de un Gobierno de transición en Siria, aprobada en la Conferencia de Ginebra de junio pasado.
En medio de nuevos actos violentos y deserciones del Régimen sirio, el mediador internacional culminó una visita de cinco días a Damasco.
Antes de irse, declaró a la prensa que el acuerdo suscrito por las principales potencias mundiales en Ginebra reúne todos los elementos necesarios para poner fin al conflicto en Siria en los próximos meses, aunque necesita algunos cambios.
Brahimi, sin embargo, no precisó qué pasaría con el presidente sirio Bashar al Assad bajo un Régimen temporal.
Walid al Buni, portavoz de la opositora Coalición Nacional Siria, declaró que los rebeldes aceptarían la propuesta siempre y cuando se produzca la salida de Al Assad y él no sea parte del Gobierno transitorio.
En la mesa de negociaciones está por ahora el plan consensuado por el Grupo de Acción para Siria, en el que participan China, Rusia, EEUU, Francia, Inglaterra, Turquía, la Liga Árabe, la ONU y la Unión Europea.
El grupo propuso un Gobierno de transición con integrantes oficialistas y opositores.
Pero Francia recalcó ayer que Al Assad es responsable de las 45 000 víctimas mortales de la guerra civil y no podría formar parte del cambio político.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso dijo que el sábado Brahimi se entrevistará con dirigentes de su país en Moscú, aunque recalcó que su política seguirá basándose en el acuerdo de Ginebra alcanzado por varios países, entre ellos los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
Rusia ha dicho que no apoyará a Al Assad ni intentará convencerlo de que renuncie, pues considera que corresponde a los ciudadanos sirios decidir el futuro de su país, sin que se dé una intervención extranjera.
Sobre un rumor respecto a que Rusia habría acordado con Estados Unidos para que el mandatario sirio permanezca en su cargo hasta el final de su actual mandato, en 2014, sin acceso a la reelección, el portavoz de la Cancillería rusa dijo que no tiene fundamento. (AFP-EFE)







