Washington.- Los lÃderes del G-20 planean pasar de puntillas sobre las discrepancias entre EEUU y Europa para fortalecer la regulación de los mercados, y podrÃan marcar de plazo hasta el 31 de marzo para que cada paÃs adopte sus medidas internas.
Asà consta en uno de los borradores que manejan los gobernantes que asisten a la Cumbre de los Mercados Financieros y la EconomÃa Mundial que se celebra hoy en Washington, y que ha sido filtrada a algunos medios de comunicación.
Los asistentes a la reunión coinciden en que la gravedad de la situación mundial obliga a tomar una acción determinante, y que no pueden salir de la cumbre con una simple declaración de intenciones.
Por ello, están decididos a dar un mensaje de unidad y de acción, con medidas concretas para afrontar la crisis, pese a que existen grandes diferencias en el grupo en lo que se refiere a la intervención estatal y la regulación de los mercados.
La Unión Europea propone que se endurezca la regulación, especialmente en lo que se refiere al funcionamiento de los fondos de alto riesgo y a las indemnizaciones de los altos directivos, algo en lo que Estados Unidos discrepa.
Por ello, el borrador de la declaración final de la cumbre deja a cada paÃs la opción de elegir sus propias medidas, pero propone como plazo máximo el 31 de marzo para que cada Gobierno extienda la vigilancia de los fondos de alto riesgo y ejerza un mayor control sobre las firmas de calificación de riesgo.
Tras esa fecha, fuentes de las delegaciones francesas apuntan a que la siguiente cumbre podrÃa tener lugar en abril o mayo, una vez el presidente electo de EEUU, Barack Obama, haya tomado posesión del cargo el próximo 20 de enero.
Tras la cumbre de hoy, se espera que la declaración final apoye los pasos que cada uno de los paÃses ha dado para frenar el deterioro económico, especialmente aquellos que han puesto en marcha planes de estimules fiscales y medidas monetarias, como rebajas de tipos de interés.
Por el momento, paÃses del G20 como el Reino Unido, Japón, Alemania y China han puesto ya en marcha, o están a punto de lanzar, planes de estÃmulos económicos.
En EEUU, ésta es una de las prioridades de los demócratas, pero se desconoce si serán capaces de sacarlo adelante en el Congreso antes de la toma de posesión de Obama, uno de los impulsores de la iniciativa.
También se espera que de esta cumbre salga fortalecido el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI), al que algunos paÃses ya han propuesto aumentar sus contribuciones.
El primero ministro japonés, Taro Aso, anunció que su Gobierno aportará tras la cumbre $100 mil millones al FMI.
Tras la cumbre, el Fondo podrÃa adoptar un papel más activo de advertencia y vigilancia, emitiendo comunicados periódicos sobre los riesgos de los mercados financieros, de manera conjunta con el llamado Foro de Estabilidad Financiera, que incluye al G7, además de a Australia, Singapur, Suiza y Holanda.
Otro de los acuerdos que pueden salir de la cumbre es aumentar la supervisión de los bancos trasnacionales, ante la constancia de que los Acuerdos de Basilea, que establecieron las normas reguladoras en 1988 y que se revisaron en 2004, no han funcionado.
AsÃ, a propuesta del Reino Unido, se crearÃa una red de supervisores que se encargarÃa de vigilar a los mayores bancos del mundo, operen donde operen. (EFE)
Hora GMT: 15/Noviembre/2008 - 16:27













