La esposa del fiscal Washington Pesántez aseguró que si hubiera conducido el carro que arrolló a Natalia Emme, habría asumido la responsabilidad y sus consecuencias
Aliz Borja, esposa del fiscal general Washington Pesántez, dio ayer un pronunciamiento sobre el dictamen de la fiscal de Tránsito, Mariana de Jesús López, emitido el pasado martes.
En un encuentro con la prensa desarrollado en el hospital de niños Baca Ortiz, la doctora Borja leyó un comunicado para aclarar algunos puntos del accidente de tránsito ocurrido el 14 de enero, en el que falleció Natalia Emme, una colombiana de 26 años de edad. "Jamás conduje el vehículo que causó el accidente de tránsito... si lo hubiese hecho, tengan la seguridad de que habría asumido la potencial culpabilidad", enfatizó.
En el dictamen, la fiscal López no involucró a Borja, pues aseguró que "no se hallaron indicios para acusarla". De esta forma, la esposa del fiscal quedó fuera del juicio y se definió como responsable al cabo de Policía Wilson Stalin Velasteguí Echeverría, quien conducía a "una velocidad de 90 km/h" y ocupaba la vía exclusiva del Metrobus.
Borja extendió sus condolencias a los familiares de Emme y agregó que también ha sido víctima de esa "desgraciada circunstancia". "Mi familia y yo hemos sido objeto de una venganza pública desproporcionada... y lo más grave de prejuicios es que me negaron la posibilidad de presumir mi inocencia".
No se ha definido la fecha para la audiencia de juzgamiento contra Velasteguí, pero podría recibir una pena reclusoria de entre tres años y cinco años. La esposa del fiscal Pesántez señaló que se ha hecho justicia con el dictamen, pero aclaró que eso no significa que haya "ganadores o perdedores". "Todos hemos perdido algo. Hay una madre que falleció, un policía detenido y otra madre profesional que ha perdido la paz y la tranquilidad de sus hijos y de su familia".
Borja desmintió varios rumores sobre el accidente. Aclaró que ella no sabe a qué velocidad conducía Velasteguí, puesto que ella iba en calidad de pasajera, y que no iba apurada para llegar a su trabajo, porque no estaba atrasada. Dijo que tenía "la emergencia de atender a una niña que debía entrar a una interconsulta con el neurocirujano". Agregó que no puede conducir debido a problemas de salud y que su culpabilidad es "producto de venganza política". (GCA)
Hora GMT: 11/Marzo/2010 - 05:03
